Los clubes de Primera RFEF siguen lanzando sus campañas de abonados

Hasta cinco equipos ya han puesto a la venta los abonos de la temporada 2026/27, mientras que los tres equipos aragoneses se mantienen a la espera
Aficionados del Real Jaén
Aficionados del Real Jaén

Ninguno de los tres equipos aragoneses ha presentado su campaña de abonados para la próxima temporada en Primera RFEF. En el Real Zaragoza se centran los esfuerzos en conformar una plantilla con la que regresar cuanto antes al fútbol profesional. Lalo Arantegui ya dio ayer una rueda de prensa comentando la hoja de ruta a seguir. En la SD Huesca la situación es similar, con dos fichajes ya confirmados: Víctor García y Quique Fornos.

En el caso del CD Teruel, su campaña de abonados podría no variar demasiado al encontrarse en la misma categoría que el curso anterior. Los tres clubes aguardan antes de fijar los precios y de publicar un mensaje potente con el que reenganchar a sus respectivas aficiones.

Los precios de otros clubes de Primera RFEF marcan la referencia

Mientras Real Zaragoza, SD Huesca y CD Teruel trabajan en sus propuestas, varios clubes que competirán en Primera RFEF ya han presentado oficialmente sus campañas de abonados para la temporada 2026-27.

Sant Andreu apuesta por precios populares

Bajo el lema "¡Ya estamos aquí!", el Sant Andreu ha lanzado una campaña con tarifas especialmente accesibles.

  • Renovaciones: entre 75 y 230 euros.
  • Nuevas altas: entre 100 y 250 euros.

La entidad catalana busca consolidar una amplia base social en su regreso a la categoría y ya ha confirmado que ha alcanzado los 3.000 socios.

El modelo del CD Extremadura

El CD Extremadura también ha optado por una política de precios moderada.

  • Renovaciones: entre 99 y 190 euros.
  • Nuevos abonados: entre 120 y 230 euros.

Una estrategia orientada a facilitar la asistencia al estadio y reforzar el sentimiento de pertenencia con ya 632 socios confirmados.

El Cacereño mantiene una línea similar

Por su parte, el Cacereño ha establecido los siguientes precios:

  • Renovaciones: entre 100 y 250 euros.
  • Nuevas altas: entre 110 y 260 euros.

Las cifras reflejan una tendencia generalizada en la categoría: precios ajustados para maximizar el apoyo de la afición. Ya se han alcanzado los 500 socios.

Rayo Majadahonda, el más barato

El club madrileño ha publicado una línea de precios muy modestos.

  • El más barato para adultos está en 70 euros.
  • El más caro para adultos se sitúa en los 90 euros.

El Real Jaén sube los precios

El crecimiento del club andaluz ha provocado una subida de precios.

  • El abono más barato está en 170 euros.
  • Mientras que el más caro alcanza los 400 euros.
  • Desde el Real Jaén se ha confirmado que ya hay 1.100 socios, situándose por detrás del Sant Andreu.

La gran diferencia con los precios del Real Zaragoza y la SD Huesca

La comparación con la última campaña zaragocista resulta especialmente significativa. Durante la temporada 2025-26, los abonos para adultos en el Real Zaragoza oscilaron entre los 210 y los 700 euros, cifras muy superiores a las manejadas actualmente por la mayoría de clubes de Primera RFEF.

En algunos casos, los precios más elevados del Zaragoza llegaron a triplicar las tarifas máximas anunciadas por otras entidades de la categoría. Este contexto hace prácticamente inevitable una revisión profunda de la política de precios para adaptarse a la nueva realidad deportiva.

El Huesca tuvo abonos más baratos. En la Grada de Animación se pagó únicamente 100 euros, mientras que en el resto del estadio los precios oscilaron entre los 175 y los 430 euros.

El precedente del CD Tenerife tras su descenso

Uno de los ejemplos más interesantes para analizar es el del CD Tenerife. Tras perder la categoría, el conjunto canario decidió aplicar una reducción en el coste de los abonos.

Los precios para adultos pasaron a situarse entre 112 y 342 euros, dependiendo de la zona del estadio, con descuentos específicos para jóvenes, mayores y colectivos determinados.

En la temporada anterior en Segunda División, esas mismas localidades oscilaban entre los 125 y los 380 euros.

El caso tinerfeño demuestra que una reducción moderada puede servir para mantener una base social sólida tras un descenso.