Perros policía, cacheos y tensión: el Mundial ya vive su primera gran controversia

Las selecciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a exhaustivos controles de seguridad a su llegada a Estados Unidos que han generado polémica
Pathé Ciss
Pathé Ciss fue registrado nada más bajar del avión. Fotografía: Instagram del jugador.

La previa del Mundial ya ha dejado una de esas imágenes que nadie esperaba ver. Las selecciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a exhaustivos controles de seguridad a su llegada a Estados Unidos. Hubo cacheos, registros sobre la pista del aeropuerto y perros policía rastreando pertenencias. Todo ello antes de que el balón empezara a rodar.

Las escenas han provocado sorpresa y malestar en ambas expediciones. También han abierto un debate incómodo en torno al trato recibido por algunas selecciones en su entrada al país anfitrión. Aunque los controles migratorios son habituales en cualquier gran torneo, la forma en la que se produjeron estos registros ha llamado mucho la atención.

Pathé Ciss, cacheado en la pista del aeropuerto

Uno de los momentos más comentados tuvo como protagonista a Pathé Ciss, futbolista del Rayo Vallecano e internacional con Senegal. Imágenes difundidas en redes sociales muestran al jugador siendo registrado por un agente estadounidense nada más bajar del avión que trasladó a la selección africana hasta San Antonio, en Texas.

El cacheo se produjo sobre la propia pista del aeropuerto. A pocos metros, el resto de integrantes de la expedición senegalesa esperaba su turno. La escena resultó atípica y generó numerosas reacciones por la dureza visual del procedimiento.

Los futbolistas, como cualquier viajero, deben cumplir con los controles de Inmigración. Sin embargo, no es habitual que un registro de este tipo se realice en plena pista, nada más descender de la aeronave. Esa circunstancia ha sido una de las claves de la polémica.

Senegal, una de las selecciones africanas con más proyección internacional, aterrizó en Estados Unidos para preparar su participación mundialista. Pero su llegada quedó marcada por una imagen alejada del ambiente festivo que suele rodear a una cita de este calibre.

Uzbekistán también denuncia un trato diferente

La selección de Uzbekistán vivió una situación similar en Nueva York. El episodio se produjo antes de disputar un amistoso a puerta cerrada contra Países Bajos. Según la información difundida, los miembros de la expedición fueron obligados a descender del autocar antes de acceder al estadio.

Allí, agentes de seguridad cachearon a los integrantes del equipo. Además, tuvieron que dejar sus pertenencias en una zona aislada para que perros policía pudieran rastrearlas. Solo después se les permitió entrar en el recinto deportivo.

El seleccionador uzbeko, Fabio Cannavaro, no ocultó su malestar tras lo ocurrido. El exfutbolista italiano explicó a los medios que le dijeron que se trataba de las reglas. Sin embargo, añadió una frase que resume el sentir de su expedición: “Al final el control fue solo para nosotros”.

Sus palabras han alimentado aún más la controversia. No tanto por la existencia de controles, sino por la percepción de un trato desigual respecto a otros equipos. En una competición global, cada gesto tiene impacto. Y más cuando afecta a selecciones que llegan para representar a sus países en el mayor escaparate del fútbol.