Esta victoria jaquesa supuso la primera de la temporada ante el Txuri Urdin, equipo que a su vez sufriría su segunda derrota. Por ello, la moral de los jugadores, la afición y el propio entrenador de cara a la lucha por revalidar el título se ha recuperado tras una fase regular en la que los vascos parecían intratables, tal y como señaló Baldris: «La liguilla sirve para coger ritmo y un buen juego y así llegar a un buen nivel para afrontar lo que de verdad resulta más difícil, los ‘playoff’ donde un solo error te puede dejar fuera» explicaba.
En cuanto al 3-6 del domingo, el entrenador del CH Jaca señaló que estan «en un momento bueno, preparados para la final» y que «se nota ese buen estado en la condicion fisica de los jugadores». El conjunto altoaragonés recupera el factor cancha, un elemento vital para impulsar al equipo hacia la victoria: «Esperemos que se llene el pabellón de Jaca, es importante que venga la gente a animarnos, se nota. Creo que no nos defraudarán, espero el mismo ambiente que el de la final del año pasado».
En los dos primeros encuentros, Baldris no pudo contar por lesión ni con Juan Bravo ni con Desi Perez que parece haberse recuperado ya. En cuanto a Juan Bravo, lo tiene claro, no va a arriesgar: «El ritmo en la final es frenético y prefiero tener a jugadores de menor talla pero en condiciones óptimas capaces de realizar una mayor intensidad, que jugar con otros que estén tocados».