La plantilla del Bada Huesca posa tras derrotar al Sinfín y acabar terceros en el torneo de Santander. Foto: BM Huesca
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HUESCA | En su clara victoria ante el BM Sinfín (33-23), el Bada Huesca acaba de firmar un saco de muy buenos minutos de juego en lo que se lleva de pretemporada. Quizá, los mejores. Acaba como tercer mejor equipo del Torneo Internacional de Clubes Cantabria Infinita y seguro de que hay que afinar cosas y que otras muchas van por el buen camino. Cada vez queda menos para que dé inicio lo bueno, la competición, y las perspectivas son halagüeñas si, de paso, se rompe la maldición de la pasada pretemporada en cuanto a lesiones y de inicio de la competición, fugas.
Dentro de las cosas buenas, el 6:0 se mostró muy seguro en el duelo contra el equipo santanderino, quizá, rival sorpresa para la lucha por la tercera plaza ya que en la jornada del sábado derribó al Valladolid, favorito para la lucha por el tercer puesto. Pero bueno, es pretemporada y por encima de los resultados está, siempre, la puesta a punto; aunque como siempre es mejor ganar que perder.
Con la defensa liderada por Nenadic, la portería hizo el resto. Bien Gabor Decsi -a la postre mejor cancerbero- o bien Tekaya brindaron paradas de esas que te deben dar puntos en un partido. Y ya se sabe que cuando el de atrás echa la cancela, al vida es mucho más fácil; la argamasa es más eficiente y te permite montar rápidas contras para llevar la redonda a la red rival.
Como todo partido de pretemporada hubo distribución de minutos. Más aún cuando se trata del tercer partido en tres días y aquí no te puedes esconder y el primer mandamiento del cuerpo técnico es ser competitivo desde el primer momento y hasta el último. Efectivo en defensa y en ataque, la victoria fue más que justa, pero la satisfacción fue mayor al plasmar sobre el terreno (casi) todas las cosas que se entrenan.