Alejandro Gomes: la promesa del Real Zaragoza se hizo mayor en Ipurúa

Alejandro Gomes firmó una gran actuación para el Real Zaragoza en Ipurúa, en uno de esos partidos que le harán crecer sobre la marcha
Alejandro Gomes ante el Eibar / LA LIGA
Alejandro Gomes ante el Eibar / LA LIGA

La vida de Alejandro Gomes no será la misma después de Ipurúa. El canterano firmó uno de esos partidos que duran para siempre, que le harán madurar de una forma especial en su carrera. Saltó al césped sin tiempos de espera, con la lesión de Pablo Insua como señal de alerta. Y después de sufrir en sus primeros pasos en el césped, se rehízo hasta firmar un gran ejercicio defensivo.

El valor de su partido es mayor si se tiene en cuenta que jugó en un contexto muy complejo. Con un futbolista menos cerca de 80 minutos, el Eibar cargó el área, hasta provocar 51 despejes del equipo de Rubén Sellés. El Real Zaragoza resistió, bien aplicado en la defensa de la zona, en un signo que el equipo ha trabajado de forma específica durante toda la semana.

El equipo maño consiguió que el Eibar atacara los espacios que mejor podía defender y en una improvisada línea de cinco, Gomes ocupó el carril central y el lugar de los despejes.

Inconsciente y con una valentía especial, a Gomes no le pesa el error: solo le importa la jugada siguiente. Lo ha demostrado en su irrupción en el primer equipo y lo probó de nuevo en Ipurúa. Atrapado en los bloqueos, llegó un segundo tarde al salto con Nolaskoain en el primer gol. Pero reinició pronto y esperó que los siguientes duelos cayeran a su favor. Lo logró. Y en esa batalla individual que preside la vida de los defensores y delanteros, le ganó la partida hasta desesperar por completo a Jon Bautista.

Alejandro Gomes, la irrupción de un defensor especial en el Real Zaragoza

Valiente y atrevido, la figura de Gomes despierta cierto asombro en el vestuario. Discreto y cariñoso fuera del césped, demuestra una personalidad muy especial en el campo. Nada le asusta. Le gustan los retos y siente cada duelo como un nuevo desafío. Capaz de crecer en el fuego de la competición, sabe que el tiempo corre a su favor. No le rompió la foto que le tomó Yeremay en su bienvenida a la Segunda División, como si creyera que tarde o temprano acabará ganando duelos de esa envergadura.

Su capacidad para anticipar y defender hacia adelante recuerda de un modo inevitable a Alejandro Francés. Y también él sufrió en sus primeros pasos en la élite, en un paso que muchos consideran imprescindible para llegar a consagrarse. En el caso de Gomes, las bajas en la zaga le han hecho crecer a marchas forzadas, a la velocidad de la luz. Juvenil de segundo año, el chico conserva sus condiciones originales en el fútbol de los mayores.

Reclamado por el fútbol y las urgencias, Gomes encuentra un lugar en el primer equipo del Real Zaragoza, en el sitio en el que siempre soñó jugar. El club no tardará en proteger su talento y mejorar una situación que hoy parece precaria a todos los niveles. Mientras tanto, Alejandro Gomes juega sin mirar atrás, como si creyera que el futuro está en sus manos.

En Ipurúa se hizo mayor y jugó uno de esos partidos que nunca olvidará.