La joya de la cantera que podría estrenarse con el Real Zaragoza
En pleno estado de alarma, con el fútbol a flor de piel, el Real Zaragoza estrena una nueva convocatoria ante el Real Valladolid. Se trata de Jaime Tobajas, uno de los futbolistas más singulares que hay en la cantera aragonesa. Tobajas representa un patrón especial: el futbolista de la calle. Y no es una licencia. Lo es en el sentido más exacto del término.
En los últimos meses, ha participado en algunas sesiones o ejercicios concretos del primer equipo. Las bajas del primer equipo le han ofrecido una posibilidad: estrenarse en una convocatoria. El Real Zaragoza recluta a uno de sus cachorros, sobre el que David Navarro y Néstor Pérez siempre tuvieron una esperanza especial. Se trata de Jaime Tobajas. Un distinto, un talento singular.
Descubrimiento de cantera
Jaime Tobajas es de 2006. Este curso actuó en el filial de Emilio Larraz y siempre dio la impresión de jugar a otra cosa. El Deportivo Aragón ha vivido un año trágico, pero Tobajas fue de los pocos que intentaron cambiar esa inercia, que pudieron encender la luz de un equipo a oscuras. Su última huella en el curso del filial fue un gol ante el Beasain, quizá la mejor pista para entender que su temporada aún no ha acabado.
Flaco, macarra y genial, Tobajas actúa como un verso libre. Todavía en fase de desarrollo y sin saber bien si podrá trasladar su impacto al fútbol profesional, es de esos jugadores que detiene las miradas. Mediapunta en concreto y mediocampista en general, su fútbol es barrio y un talento de chicle. Si su esqueleto está todavía por hacer, el chico lo compensa con dos cosas: velocidad de pies y agilidad mental. “Tiene un don natural, piensa y ejecuta antes que los demás. Está creciendo mucho y pronto le llegará su oportunidad”, dicen desde La Ciudad Deportiva.
Fútbol de calle
Su juego se desarrolló en la calle, en tardes de fútbol interminables. Siempre bajo la enseñanza de su hermano mayor, Quique Tobajas. Seis años mayor que él, Quique ha recorrido los campos del fútbol aragonés y hoy coordina al Santo Domingo Juventud.
Su hermano nunca hizo distinciones con él. Le integró entre sus amigos y nunca le regaló nada en los partidos. Jaime lloraba pero no se detenía. Caía pero siempre se levantaba. E hizo del regate su mejor desafío, un amuleto que siempre le acompaña. Lo aplicó ante cualquiera: entre su generación y todavía más ante los mayores.
Jaime Tobajas, una promesa en el Real Zaragoza
Desarrolló su formación en el Juventud y en el Ebro. Menudo desde siempre, quizá esa duda le hizo tardar más años en llegar a La Ciudad Deportiva. Un detalle cambió el relato. Sus formadores recuerdan que sus mejores partidos siempre llegaban en los días grandes, ante el Real Zaragoza.
En División de Honor Cadete alcanzó su oportunidad y desde entonces quema las capas de La Ciudad Deportiva. El curso pasado dio un salto clave en su progresión, con una buena participación en la Copa del Rey en División de Honor Juvenil, en la que el Zaragoza alcanzó el subcampeonato. Solo un año después, es uno de los secretos mejor guardados de la cantera.
A la espera del primer equipo
Muy próximo a Hugo Pinilla y Yussif Saidu, los tres sueñan con coincidir en el primer equipo del Real Zaragoza. "Tengo debilidad por Jaime Tobajas, está tocado por la varita", dejo escrito Hugo Pinilla en su entrevista en Palmadas al Viento. Y para solventar las incógnitas que ofrece su físico, Tobajas sigue un proceso necesario: un plan de desarrollo muscular, que rondará los 100 entrenamientos adicionales.
Una parte esencial de su educación llegó en el barrio de Las Fuentes, donde el fútbol siempre fue un acontecimiento. Y una ventaja. Sus mejores trucos los aprendió en la calle. Allí Jaime Tobajas quiso contar un cuento en cada regate. En pleno estado de alarma, viaja a Valladolid con el equipo en el que siempre soñó jugar.

