El domingo se enfrentan sobre el parquet dos buenos sietes. Quizá, en palabras del técnico del Bada Huesca, su equipo es “más equipo” que un León con extraordinarias individualidades. Ha empezado a nombrar jugadores y no ha parado Nolasco. Cualquiera de ellos te resuelve un partido, te desatasca una jugada. Y por eso, la exigencia a su tropa es de máxima solidaridad. Una de sus dudas es la del equilibrio en el juego. La pérdida de una ‘pieza’ como Mosquera, por un problema en su clavícula no es menor.
Nolasco ha comparecido en rueda de prensa con el capitán Arguillas. Los dos han coincidido en que la clave va a estar en el binomio defensa portería. Si levantan una muralla y pueden correr, el Bada Huesca habrá puesto los cimientos para una victoria importante. En el Palacio, León siempre ha sufrido. Ha salido derrotado de sus dos últimas visitas, pero en esta ASOBAL eso tan solo vale para elaborar estadísticas. León llega a Huesca en la séptima plaza, con dos puntos más que Bada Huesca y tras haber perdido (27-31) contra Cuenca. Cuando se mete todo en la coctelera, el resultado es que necesita ganar para alejar a un rival, seguir pugnando por un puesto en competición europea y rearmarse para lo que queda de competición.
Y lo que queda son, ahora mismo, siete partidos. En palabras de Arguillas: “Siete finales”. Y la primera es la de este domingo El capitán tiene claro que el único verbo del equipo es el de ganar. Su responsabilidad defendiendo la portería del Bada Huesca subió muchos enteros tras la baja por lesión de Leo Terçariol. Eso sí, como escudero ha tenido -y tiene- al canterano Pablo Castered. El catalán orilla cualquier protagonismo y antepone al trabajo de equipo. «Todos sumamos, todos ayudamos», subraya.
El partido de este domingo es especial, además, porque está declarado como Día del Socio por lo que el club ha preparado diversas iniciativas para un encuentro patrocinado por carnicerçía Escuer que pondrá en sorteo tres jamones.