Y en la cuarta semana de entrenamientos del Bada Huesca llega un día de descanso. El equipo se marcha mañana al Somontano, a la localidad de Salas Bajas. Más que a vendimiar, jugadores, cuerpo técnico y algunos directivos del club van a conocer el trabajo que se realiza para elaborar los caldos de la bodega Enate. Y es que para armar un vestuario fuerte no basta solo con los entrenamientos y alguna que otra caña después. En esta ocasión será una comida de hermandad fuera de Huesca capital y, especialmente, lejos del Palacio de los Deportes y del gimnasio donde la tropa de Nolasco se prepara en su puesta a punto para la temporada que ya se acerca.