Cada mes noviembre desde hace 45 años, la Escuela Española de Esquí se moviliza durante unos 10 días a Kaprun (Austria) donde Eduardo Roldan como director técnico se encarga de la puesta a punto de sus Demostradores, una tarea que lleva haciendo desde el principio y sin excepciones y ha almacenado anécdotas de todo tipo y condición.
La concentración en Kaprun es importante ya que marca el trabajo técnico del equipo para todo el invierno. La técnica del esquí alpino avanza cada año y tiene su más fiel ejemplo en la Copa del Mundo. Nosotros, como demostradores, hemos de adaptarnos a ella y de manera eficiente para así poder transmitirlo a los profesionales de todas las escuelas. Esto requiere de una comprensión milimétrica de la propia técnica en sentido teórico y práctico. Hemos de pulir todos los detalles y eso es lo que Eduardo nos transmite en Kaprun, en un entrenamiento donde esquiamos en grupos de trabajo, nos grabamos en vídeo, hacemos autocorrecciones, asistimos a charlas de técnica… Se trata de un conjunto de actividades que nos ayudan a integrar los nuevos conceptos en nuestra manera de esquiar y así ser mejores profesionales cada año.