⚽️🦁 FSiguel la cuenta atrás para el fin de Mercado -Previa CD Castellón vs Real Zaragoza/h2>
Referente en Elche, seis tempordas después de su llegada, Badía busca un destino nuevo en Zaragoza. Suplente en los últimos tiempos de Miguel San Román, quiere jugar en La Romareda los minutos que no encontró en El Martínez Valero. Formado en la cantera del Espanyol, siempre pareció un portero leal, capaz de convertirse en el líder de sus equipos. Lo hizo en el Reus y lo hizo, como en ningún otro sitio, en Elche. Elástico y espectacular, con 357 partidos en el fútbol profesional, es también un portero contracultural. En un tiempo en el que los arqueros se acercan a la barrera de los 2 metros, Badía apenas supera el 1´80. Sus virtudes ya están escritas: la capacidad de reacción, el salto y un vuelo sin motor. Tiene otra factultad especial: puede alcanzar balones que parecen ya goles cantados.
El club ha recurrido al mejor estribillo del verano para anunciar su fichaje, a través de un mensaje conocido: «Zaragocistas, ¿cómo va la tarde?». A partir de ahí, se hizo público un secreto a voces: la llegada de Badía. El portero anunció en la última secuencia que el mejor regalo se lo habían hecho a él. Cordero encuentra así a un portero de rendimiento inmediato, con una amplia experiencia en el fútbol español y recursos para lograr que la portería deje de ser un problema.
El guardameta llega para cubrir un hueco casi inabarcable, para solventar el trauma de las porterías en este curso. Ni Gaëtan Poussin ni Dani Rebollo supieron vivir como testigos de Cristian Álvarez. Ahora, Badía toma su relevo.