El técnico del SD Huesca, Antonio Hidalgo, compareció en la previa del Huesca – Málaga con un mensaje claro: el equipo necesita valentía, hambre y la fuerza de El Alcoraz para seguir soñando con el playoff. En una rueda de prensa cargada de energía, el entrenador azulgrana apeló a la ilusión, al carácter del grupo y al empuje de la afición para afrontar un choque trascendental ante un rival directo que también se juega mucho.
La ambición como motor
“Tenemos que afrontarlo con la sensación de ganar, de conseguir algo, de ir a por ello”, destacó Hidalgo. El entrenador catalán se mostró convencido de que la clave en este tramo decisivo de la temporada pasa por no dejarse dominar por el miedo a perder lo conseguido. En sus palabras resonó un espíritu combativo: “Eso es lo que me habéis enseñado aquí: luchar siempre. Somos el Huesca, gente humilde, trabajadora”.
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Con ocho jornadas por delante y un calendario que favorece a los oscenses —cinco de esos partidos se jugarán en casa—, el técnico pidió a la afición que no falle este lunes, pese a que sea jornada laboral y en pleno calendario festivo. “Los pequeños tienen fiesta. Hay que llenar El Alcoraz y empujar todos juntos”, insistió.
Un rival de talento y urgencias
El Málaga, próximo rival del Huesca, llega en una racha negativa similar (3 puntos de los últimos 15), pero Hidalgo no se fía. “Es un equipo muy dinámico, con talento y velocidad. Tienen una presión alta y te exigen mucho”, analizó. Subrayó el gran trabajo de su homólogo Sergio Pellicer y recordó que la tabla clasificatoria no siempre refleja el verdadero nivel de los equipos: “Es un rival con jugadores desequilibrantes. Están en una situación complicada, pero nos van a exigir muchísimo”.
La tensión del duelo será máxima. Ambos equipos tienen urgencias, aunque por motivos distintos: “Nosotros podemos tener la sensación de que perdemos lo que ya teníamos. Ellos, que se acercan al descenso. Pero tenemos que cambiar esa mentalidad”, señaló. La clave, según el técnico, es no jugar con miedo: “Hay que ser atrevidos y valientes. No tenemos nada que perder”.
La solidez defensiva, un reto pendiente
Uno de los focos de mejora está en el apartado defensivo. El Huesca ha encajado una media de dos goles por partido en los últimos cinco encuentros, un dato que no pasa desapercibido para el cuerpo técnico. Hidalgo reconoció que han incidido en esos detalles durante la semana: “Hay que mejorar perfiles, anticipaciones y posiciones defensivas. Aunque también cree que, en esta fase del campeonato, los partidos se vuelven más “locos” y “difíciles de controlar”.
La importancia de los jóvenes y la base
Durante la comparecencia, también hubo palabras para Willy, joven valor del club, que ha respondido con un gol y una asistencia en los últimos encuentros. “Nos está ayudando muchísimo. Ahora viene lo difícil, que es mantenerse. Pero hay que cuidar a la gente de aquí, trabajar con calma y darle valor a nuestra base”.
En esa línea de consolidar el proyecto, Hidalgo valoró muy positivamente las recientes renovaciones de Kortajarena, Loureiro y próximamente Sielva. “Cuando el futuro está más claro, todo fluye mejor. Son jugadores que sienten el club y trabajan al detalle”, apuntó.
Un partido clave para el playoff
El lunes, el Huesca podría saltar al césped ante el Málaga fuera de los puestos de playoff, dependiendo del resultado del Almería. Pero Hidalgo no quiere distracciones externas: “Tenemos que centrarnos en nosotros. Nadie se ha clasificado con 54, ni con 57 puntos. Hay que sumar de tres en tres”.
El objetivo está claro: mantenerse en el sexto puesto y aprovechar la fortaleza de El Alcoraz para seguir aspirando a jugar la fase de ascenso. “Todo pasa por casa, por nuestra gente. Ya hemos hecho mucho, pero ahora eso no vale de nada. Hay urgencia máxima para lograr el próximo objetivo”, sentenció.
Desde luego, está claro que por Hidalgo y la afición no va a quedar. Para muestra, los últimos desplazamientos. Y esas renovaciones son fundamentales. Sí hay que decir que en los últimos partidos se ha visto a algún jugador desenganchado (no en vano se han recibido un par de goles por encuentro desde hace demasiado), y cierta decepción se ha dejado entrever entre aficionados «viajeros». No voy a decir nombres, porque no es momento para ello, pero parece que para algunos el objetivo ya está cubierto, y han cumplido de sobras. Esto no tiene por qué ser de forma consciente, pues el peso psicológico del subconsciente no es desdeñable. A este respecto sugeriría, y ruego no se tome a mal, que desde los medios no se empiece a hablar de «con quién nos quedaríamos» de lograr el ascenso. Esto no favorece en nada cuando nos jugamos lo que nos jugamos. Una cosa es una conversación de barra y cervezas, y otra una difusión mediática sobre posibles descartes antes de finalizar la temporada. Pienso que precisamente lo poco que queda de competición va a tener un peso decisivo para determinar premios o «castigos», y hay que estar todos a una, porque más que nunca, aquí no sobra nadie. Ni los chavales del B. Acordémonos de dónde estábamos el 6 de agosto. Así que valor, y al toro.