La jornada del domingo fue un auténtico quebradero de cabeza para los ciclistas. A 23,6 kilómetros del final, una caída multitudinaria afectó a más de una veintena de corredores y desató el caos en el pelotón. Entre los implicados se encontraban nombres como Guillaume Martin, Axel Zingle, Tim van Dijke, George Bennett o el propio Jorge Arcas, que terminó la etapa en antepenúltima posición, a casi veinte minutos del vencedor, el danés Jonas Vingegaard (Visma-Lease a Bike), que además se enfundó el maillot rojo.
Pese a los visibles signos de dolor y la dificultad para pedalear, Arcas cruzó la línea de meta demostrando una gran entereza. Su equipo destacó ese esfuerzo en redes sociales: «Jorge Arcas lo dio todo para finalizar la etapa. Ejemplo de tenacidad».
El diagnóstico de Jorge Arcas: fractura de fémur
Una vez finalizada la etapa, Arcas fue trasladado al CTO Ospedale de Torino, donde se le realizaron diversas pruebas radiológicas. El diagnóstico fue claro: fractura no desplazada en la parte superior del trocánter mayor del fémur de su pierna izquierda. El parte médico de La Vuelta confirmó la gravedad de la lesión, lo que obligó al serrablés a abandonar la competición.
Con esta baja, Arcas se convierte en el segundo ciclista en abandonar La Vuelta 2025, tras la retirada del francés Guillaume Martin (Groupama-FDJ), quien sufrió un traumatismo craneal y dorsal. Para el aragonés, esta edición de la ronda española había comenzado con ilusión, tras completar la primera etapa a solo 10 segundos del líder y formando parte del grupo de cuatro ciclistas aragoneses presentes en carrera junto a Pablo Castrillo, Fernando Barceló y Sergio Samitier.
La retirada del de Sabiñánigo supone un jarro de agua fría para sus seguidores y para el ciclismo aragonés, que veía en él un referente de constancia y trabajo de equipo en uno de los bloques más importantes del pelotón internacional.