La prueba, disputada este sábado en pleno arranque de la Semana Santa, reunió a lo mejor del pelotón élite-sub23 nacional y supuso una excelente oportunidad para seguir acumulando rendimiento y resultados en una temporada que no da tregua. Pese a no formar parte de la Copa de España, el alto nivel de participación volvió a garantizar espectáculo desde el primer kilómetro.
Joel Morales, combativo desde el inicio
La primera parte del recorrido fue un constante juego de escapadas y ataques en los puntos calientes propuestos por la organización. En ese contexto, Joel Morales se mostró especialmente activo, buscando filtrarse en los cortes y luchar por cada bonificación. Así lo explica el propio corredor: “Antes de la carrera nos informaron que solo habría dos metas volantes, así que busqué filtrarme en algún corte y lo conseguí en la segunda vuelta, llevándome una meta volante. En la siguiente vuelta se hizo otro corte, pero gracias al enorme trabajo de mis compañeros logramos cazarles y pude pasar segundo por la meta volante, asegurándome así la clasificación”.
Con esa constancia y apoyo colectivo, el equipo aragonés pudo subir al podio una jornada más, confirmando la buena dinámica en este arranque de temporada.
Diego Gonzalo, en el Top-10 tras un final al sprint
La carrera terminó por decidirse en un frenético sprint, donde Diego Gonzalo logró una valiosa décima posición, aprovechando su punta de velocidad y el buen trabajo de posicionamiento del equipo en el tramo final.
Aunque el triunfo se resolvió en un terceto de fuga que logró mantenerse hasta la meta, Torres – Sobato volvió a dejar claro que es uno de los conjuntos más activos y fiables del panorama élite-sub23, sabiendo leer las carreras y colocando a sus corredores en la pelea por cada objetivo intermedio.
Torres – Sobato sigue creciendo con paso firme
La escuadra dirigida desde Aragón sigue sumando kilómetros de calidad y resultados en cada cita del calendario. Con un bloque joven, valiente y muy cohesionado, está demostrando ser una referencia habitual en las clasificaciones especiales y entre los equipos más combativos del pelotón.
Con la Copa de España en pausa, esta Gran Clàssica sirvió para mantener el tono competitivo y seguir acumulando confianza de cara a los próximos compromisos.