ZARAGOZA | La AmeriCup es un torneo que no hace prisioneros. Si no, que se lo digan a Joaquín Rodríguez (Uruguay) y Joel Soriano (República Dominicana) quienes cayeron en cuartos de final ante Estados Unidos (83-70) y ante Brasil por 82-94, respectivamente. Ahora, el último bastión es Trae Bell-Haynes y su Canadá, que lograron imponerse a Colombia -por un contundente 94-56– y ya piensan en vencer esta noche a Argentina en las semifinales (domingo, 2:10 horas peninsulares).
En el pasado encuentro ante la selección cafetera, el papel del base rojillo fue correcto. Tampoco hizo una oda a la disciplina como en otras ocasiones, pero sumó 5 puntos, 6 asistencias y un rebote para 9 créditos de valoración en 20:18 que lo mantuvo Nate Mitchell en pista. Con él en pista, la selección canadiense sumó un +19, aunque, visto el resultado final, estuvo en el promedio con sus compañeros. Los mejores sin duda fueron Kyshawn George (18 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias para 24 créditos) y Leonard Miller, con 14 puntos, 9 rebotes, 2 asistencias y 23 unidades valorativas.
Poco que añadir en un partido que tuvo dueño desde el principio, imponiéndose Canadá por 28-15 al término del primer cuarto. En el segundo, un 54-25 dejaba patente que el poder de los de Bell-Haynes superiores en todas las facetas del juego. Tras el descanso, el partido fue un mero trámite y tras quedar 77-45 al final del tercer periodo, en el último, Bell-Haynes y sus colegas remataron el encuentro con 94-56.
Joaquín Rodríguez, el rojillo más reforzado tras la AmeriCup
A pesar de que la Uruguay de Joaquín Rodríguez haya caído en cuartos, el escolta rojillo (con contrato hasta 2028) es el jugador del Casademont que mejor parado ha salido de este torneo, con permiso de Joel Soriano, quien ha sido realmente regular, y a la espera de Bell-Haynes en semifinales. Tras la exhibición realizada ante Estados Unidos (86-85) en la fase de grupos (23 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 23 créditos) se le suma la realizada ante Bahamas (101-91) en el último encuentro de la liguilla, en el que el charrúa volvió a hacer gala de su calidad e intensidad, facturando 21 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias para otros tantos 23 créditos.
Sin embargo, la realidad es que el jugador rojillo se apagó en este último encuentro de cuartos de final ante Estados Unidos, facturando 5 puntos, 2 rebotes y una asistencia para dos créditos. Con todo ello, su torneo se resume en un promedio de 14 puntos, 4,5 rebotes, 2,3 asistencias y 12,5 créditos.

De todas formas, este torneo le ha servido a Joaquín como escaparate, especialmente para tratar de convencer a Jesús Ramírez, que acaba de aterrizar como nuevo entrenador del Casademont Zaragoza, y Pedro Llompart, nuevo director deportivo, quien, en su presentación en su nuevo cargo, dijo sobre el escolta que «el caso de Joaquín Rodríguez está en estudio, es nuestro y es muy buen jugador. Lo hizo mejor de lo que parece cuando estuvo aquí. Lo valoramos. Veremos qué situación podemos tener para él». Por el momento, parece que todo sigue en el aire, pero con total seguridad estas dos actuaciones le habrán sumado créditos a su favor para hacerse, tras la pasada cesión en Estudiantes al no gustar a Fisac, el anterior coach, un hueco definitivamente en el roster.
Joel Soriano, constante durante todo el torneo
El otro integrante del Casademont -quien además ha llegado fichado este verano-, Joel Soriano, corrió la misma suerte que Joaquín Rodríguez, cayendo eliminado también en cuartos, en su caso, a manos de Brasil (82-94). A pesar de que República Dominicana cayera, el papel de Soriano fue notable, siendo el mejor de su combinado con 12 puntos, 4 rebotes y 15 créditos. Cabe mencionar que acertó sus 5 lanzamientos y solamente falló un libre, convirtiendo en oro todo lo que pasaba por sus manos en los 21:38 que estuvo jugando.

Antes de ello, el pívot dejó buenas sensaciones, facturando 13 puntos, 5 rebotes y una asistencia ante Colombia para lograr 14 créditos y vencer 84-59 en apenas 16 minutos. En la victoria ante Argentina (83-84), Soriano no brilló tanto en ataque, pero se salió en defensa, sumando 8 puntos, 5 rebotes, 6 tapones y 16 créditos que valieron un triunfo fundamental. Ya en el último partido frente a Nicaragua (74-70), el pívot volvió a dejar patente que no era casualidad lo suyo, con 16 puntos, 7 rebotes, una asistencia y 5 tapones para acabar con 19 créditos.
En total, su torneo se ha quedado en 12,3 puntos de media, 5,3 rebotes, 3 tapones y 16 créditos. Su figura potente, su regularidad y su calidad bajo el aro -tanto en defensa como en ataque- ya eran algo más que conocido, pero este torneo veraniego refrenda el papel clave que debería tener en la escuadra maña.