Carla Leite en el Casademont Zaragoza: un año para el recuerdo y un adiós inesperado
La exterior gala fue una de las máximas protagonistas en este curso, pese a su abrupta salida, dejando actuaciones individuales para el recuerdo, como su papel en la remontada ante Valencia (63-70) o en el tercer y cuarto puesto europeo ante Girona
Pocos o directamente nadie se esperaba el mensaje que emitió el Casademont Zaragoza ayer lunes alrededor de las 18:30 horas. Carla Leite, de forma abrupta, ponía fin a su etapa en el conjunto aragonés y se marchaba a Portland Fire, de la WNBA, prácticamente 24 horas después de ser una de las caras más visibles en el tercer y cuarto puesto ante Girona. La salida de Leite llega en un momento sensible de la temporada, a falta de nueve días para arrancar los playoffs, uniéndose a la lesión de Pueyo, que deja algo corta la rotación exterior maña.
La base francesa, de 22 años, cierra su etapa en Zaragoza tras un curso en el que ha dejado momentos para la memoria. Partidos grandes, carácter en citas clave y una evolución constante que la han convertido en una pieza importante dentro del engranaje de Cantero.
Todo empezó tras las grandes actuaciones de la propia Leite en la WNBA, de la mano de las Golden State Valkyries, con quienes tuvo buenos momentos y logró clasificarse para el complejo playoff americano. Tras su periplo en EE.UU., la exterior aterrizó en la capital aragonesa procedente del Villeneuve francés -también equipo de Gueye-, con el aval de haber conquistado la Eurocup siendo MVP de la final, saltándose sus vacaciones y dejando un aviso para navegantes: en las citas grandes, se crece.
Un inicio discreto… y un crecimiento constante
Su debut oficial llegó en la Supercopa, ante Jairis. Apenas 11 minutos y 2 puntos en un contexto lógico de adaptación. Pero poco a poco, Leite fue encontrando su sitio. Cantero la fue moldeando… y ella respondió. Crecimiento paralelo, tanto individual como colectivo, hasta empezar a dejar huella a finales de octubre. El primer gran golpe llegó ante CBK Mersín, subcampeón de Euroliga. 22 puntos y 4 asistencias en un partido clave para las aspiraciones europea
A partir de ese momento, la sensación era clara: cada vez más cómoda, cada vez más importante. Leite empezó a soltarse en lo táctico y el equipo empezó a encontrarla con naturalidad. Buenas actuaciones ante Landes (14 puntos y 4 asistencias), Girona (12 y 4) y también frente a Joventut y Estepona (15 y 13 puntos) confirmaban su crecimiento. Para diciembre, ya no había debate. Leite era una jugadora asentada, sin necesidad de generarse todo por sí misma. El balón ya la buscaba.
Este último mes de 2025 le fue como anillo al dedo a la gala, disputando "solamente" cinco de los siete partidos, pero logrando ante La Seu 22 puntos y 5 rebotes en un gran partido de la escolta, 14 tantos ante Avenida y siendo capital en la ya histórica remontada en el Roig Arena (63-70), en la primera jornada de la segunda fase de la Euroliga, tras 23 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias que bien pudieron valer, a la postre, el pase al Play-In europeo.
El peaje de las lesiones
El precio a pagar fue alto: un esguince de tobillo que la tuvo alejada un par de semanas de las pistas. Y cuando parecía recuperar continuidad, llegó otro contratiempo. Ante IDK, apenas tres minutos antes de caer lesionada. Esguince leve de rodilla y contusión ósea.
Dos frenazos en seco para una jugadora en plena dinámica ascendente. Tras estos percances, poco a poco, Leite volvió a tener minutos a finales de enero, como en aquella vuelta europea ante Valencia en la que las de Cantero volvieron a vencer y frente a Fenerbahçe (12 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias), en esa dichosa noche en la que el aro escupió con sorna un triple de Pueyo (69-67) que habría acabado con la hegemonía turca (llevaban cinco años sin caer en casa en Euroliga).
Así, tras casi cinco meses de competición, llegó la hora de la verdad con el duelo por acceder a la Final Six ante Praga, el vigente campeón europeo. Leite no defraudó en la ida y logró 13 importantes puntos en la Ciudad Dorada para ser una de las causantes de aquella campanada que se certificó en casa, en un partido mucho más discreto de la gala, con solamente 5 puntos y 2 asistencias. Entre medias de estos emparejamientos, Leite también tuvo tiempo para anotarle 20 al Joventut, en una cita en la que el Casademont Zaragoza dominó de principio a fin (94-67).
Copa de la Reina y Final Six, los dos grandes escenarios
De esta forma, y con permiso de aquel partido ante Girona -el del triple de Fingall que casi certificó la LF Endesa regular-, posiblemente el peor de Leite (jugó 14 minutos y no sumó ni puntos, ni rebotes ni asistencias, solamente una pérdida), llegó la hora de la verdad con la Copa de la Reina y la Final Six de la Euroliga en Zaragoza. En el torneo nacional, pasó de puntillas en los cuartos ante IDK con 5 puntos, pero ante Valencia (72-82), en aquellas semifinales en las que las de Rubén Burgos fueron mejores de principio a fin, la gala mostró su carácter y rasmia para lograr 15 puntos que dejaron la final cerca, pero a la vez lejos.
Con todo ello, la LF Endesa regular fue ganada de forma matemática por las de Cantero ante Ferrol, en una serie de duelos en los que Leite tuvo minutos a cuentagotas, reservándola para lo realmente importante: la Final Six. La exterior francesa llegaba con muchas ganas a la cita por excelencia del baloncesto femenino europeo, pero un golpe involuntario de Macquet en cuartos de final, cuando apenas llevaba tres minutos sobre el parqué, noqueó a Leite, que se marchó sangrando y ya no volvería a jugar ante sus paisanas. Pero volvió más fuerte y Galatasaray casi está a punto de pagar los platos rotos, logrando las mañas con la dorsal 00 un total de 12 puntos, 3 rebotes y 4 asistencias que no alcanzaron para completar la madre de todas las remontadas (63-56).
El último servicio de Carla Leite
Así, sin que prácticamente nadie lo supiera (quizá ni Leite), llegaría su último baile con la camiseta del Casademont Zaragoza, ante todo un Spar Girona por el tercer y cuarto puesto de la Euroliga. La gala quiso dejar su impronta en el que fue, con permiso del de la remontada ante Valencia, su mejor actuación con la elástica rojilla (20 puntos, 6 asistencias, 2 robos y 20 créditos), sacando a relucir sus mejores virtudes, en una serie de penetraciones ágiles y hábiles, tiro exterior y una gran dosis de intensidad que no pudo contrarrestar el cuadro de Iñiguez, que vio en Leite su peor pesadilla.
De esta forma, con un MVP y agradeciendo el apoyo a la Marea Roja, fue la última vez que se vio a Carla Leite con la indumentaria del Casademont, pues, ni 24 horas después, el club comunicaba que "la jugadora francesa pone fin a su trayectoria como jugadora de Casademont Zaragoza. A petición de Leite, y tras el pago de la cláusula de salida, la jugadora pone rumbo a la WNBA, donde esta misma semana se incorporará al ‘training camp’ de Portland Fire". La jugadora también se despidió vía redes sociales.
ℹ️ Carla Leite y Casademont Zaragoza separan sus caminos https://t.co/dR5gVPsSkA pic.twitter.com/Nd7oVtUrl2
— Casademont Zaragoza (@casademontBZ) April 20, 2026
Un golpe algo difícil de digerir, especialmente por lo inesperado y anticlimático que fue, pues la jugadora que fue MVP en el mayor logro en la historia del club hacía las maletas al día siguiente, además de ser una jugadora con la que se contaba, en principio, para el curso que viene, al restarle todavía un año de contrato. Sin embargo, el papel de Carla Leite ha sido fundamental en la mejor temporada de la breve pero brillante historia del club. El cambio de cromos ha comenzado y unas se van y otras vendrán.

