Luna reúne petanca y deporte escolar en dos jornadas de convivencia
Luna volverá a convertirse estos días en uno de los puntos de referencia del deporte comarcal. La localidad cincovillesa acogerá el 6 de junio una nueva fase del Torneo Intercomarcal de Petanca y, apenas cuatro días después, el 10 de junio, una nueva edición de las Olimpiadas Escolares organizadas por la Comarca de Cinco Villas.
Dos citas distintas, pero con un mismo hilo conductor: el deporte como espacio de encuentro, convivencia y participación. En el caso de la petanca, la jornada reunirá a jugadores de varias comarcas. En el de las olimpiadas, serán los más pequeños quienes llenen de actividad las instalaciones deportivas de Luna.
El complejo deportivo Juan José Castillo será el escenario de una nueva fase del Torneo Intercomarcal de Petanca, una competición que este año celebra su segunda edición. La cita comenzará a las 9.00 horas y reunirá a 32 tripletas y dupletas procedentes de la Comarca de Cinco Villas, la Ribera Alta del Ebro y la Mancomunidad Ribera Izquierda del Ebro.
Entre los municipios representados estarán Nuez de Ebro, Pedrola, Alfajarín, La Joyosa, Biota, Rivas, Bardenas, Tauste, Ejea de los Caballeros y la propia Luna, entre otros. La jornada será, además, la penúltima ronda del campeonato, que finalizará el próximo 24 de octubre en La Puebla de Alfindén.
El formato de competición será de liguilla por grupos a una vuelta, con un campeón por grupo. En caso de empate, se tendrá en cuenta el enfrentamiento directo entre las tripletas implicadas. Si hubiera más equipos empatados, decidirá la diferencia de tanteo.
Cada tripleta jugará a seis bolas, mientras que las dupletas lo harán a cinco. Los partidos se disputarán a 11 puntos o 40 minutos por partida. La actividad se prolongará durante toda la mañana y está previsto que concluya en torno a las 13.00 horas, momento en el que se realizará la entrega de premios.
Un deporte para socializar y compartir
La petanca mantiene una fuerte afición en la zona y este torneo refuerza su dimensión social. No se trata solo de competir. También es una oportunidad para que deportistas de diferentes municipios y comarcas compartan una mañana de juego y convivencia.
El técnico de Deportes comarcal, Jesús Navarro, destaca precisamente ese valor. Según explica, el torneo es “un buen modo de buscar la socialización entre personas de otras zonas geográficas” que disfrutan de este deporte. Además, recuerda que la petanca está especialmente indicada para personas mayores, aunque resulta atractiva para todos los colectivos.
Olimpiadas Escolares con 250 niños y niñas
La segunda gran cita llegará el 10 de junio con las Olimpiadas Escolares de Cinco Villas. En esta edición participarán unos 250 niños y niñas, acompañados por sus docentes, procedentes de varios centros educativos de la zona.
Tomarán parte escolares del CRA Los Bañales, con alumnado de Uncastillo, Luesia, Castiliscar, Sádaba, Alera y Biota; del CRA Monlora, con Luna, El Frago y Erla; además del colegio de Santa Engracia y el de Sos del Rey Católico.
La jornada comenzará con la recogida de los participantes en sus respectivos municipios. A partir de las 9.30 horas, la actividad se trasladará al complejo deportivo de Luna, donde se desarrollarán propuestas adaptadas a niños y niñas de Educación Infantil y de primero a sexto de Primaria.
Juegos, agua y solidaridad
El programa incluirá talleres deportivos de expresión corporal, bailes, coreografías dirigidas, juegos alternativos como datchball y kinball, y también juegos acuáticos. Los participantes irán rotando por las distintas actividades para poder disfrutar de toda la jornada. Además, las Olimpiadas Escolares tendrán un componente solidario. Cada participante aportará alimentos no perecederos, que serán destinados a Cruz Roja.
El presidente comarcal, Santos Navarro, subraya que esta cita es ya un clásico de final de curso en Cinco Villas. A su juicio, permite que niños y niñas de diferentes municipios se reúnan, conozcan otras localidades y compartan una experiencia diferente a través del deporte.
También destaca que estas jornadas ayudan a socializar y a practicar deportes de equipo, algo especialmente valioso en pueblos con poca población infantil. Luna toma así el relevo dentro de una actividad que ha pasado por localidades como Biota, Alera, Sádaba o Uncastillo.

