La crónica del Real Valladolid (2-0) Real Zaragoza: pena de muerte

El Real Zaragoza perdió ante el Real Valladolid en el José Zorrilla y firmó un paso clave hacia su descenso, en una derrota que quedará para la historia
Real Valladolid
Real Valladolid
LATASA (4´), CARVAJAL (86´)
2 | 0
FINALIZADO
Real Zaragoza
Real Zaragoza
El Real Zaragoza cae en Valladolid / LA LIGA
El Real Zaragoza cae en Valladolid / LA LIGA

El Real Zaragoza firma su sentencia de muerte en Valladolid (2-0) en un duelo que irá directo a su leyenda negra. El partido no pudo empezar ni acabar peor. El gol de Latasa empezó a tumbar al equipo de David Navarro y todos los intentos de reacción acabaron en nada. La expulsión de Mario Soberón fue una condena y el tanto de Carvajal, la estocada definitiva. El descenso parece hoy inevitable.

Nada pudo empezar peor en El José Zorrilla. Las dudas se presentaron en el pase y se certificaron en el primer córner, regalado desde el inicio. Perdió la marca que nunca se puede perder, la del mejor rematador del rival: Latasa. Habían pasado tres minutos cuando el Real Valladolid dio el primer golpe en el partido. Voló Latasa, se arrodilló el Real Zaragoza.

Un gol para derribar al Real Zaragoza ante el Valladolid

Aquello fue el principio de una caída lenta y dolorosa, el mayor golpe que un equipo herido podía recibir. El Real Zaragoza trató de recuperarse a partir del balón, con los mediocampistas que David Navarro había elegido para jugar. Keidi Bare encontró a Toni Moya, Francho combinó con Juan Sebastián y todos alcanzaron a Rober, que se atrevió con pases definitivos y acumuló gestos técnicos de gran nivel. El Zaragoza se explicó siempre a partir de él. Y el equipo, que recuperó un poco el color, no le puso un cierre a sus acciones. Faltó fe en los metros de la verdad, sobraron nervios en cualquier lugar. 

En el área contraria, temblaron los centrales. Lentos, pesados, perdedores en cualquier batalla individual. Sin balón, al Real Zaragoza le costó un mundo retroceder, sin piernas para correr hacia atrás. Biuk mostró las costuras de la defensa y los problemas del grupo para volver. Si los ataques del equipo de David Navarro eran lentos y organizados, la respuesta del Valladolid parecía veloz, más dañina.

Amagó Dani Gómez en dos remates, el mejor reflejo de un equipo tímido, sin alma ni colmillo. Las réplicas del Valladolid no tuvieron cierre antes del descanso, pero sí provocaron mayor sensación de peligro. Así se llegó al descanso, sin márgenes en el fútbol, con un millón de acciones a ninguna parte.

Segunda mitad

La segunda mitad empezó por el mismo camino, como un fiel catálogo de impotencia. Quiso jugar el Zaragoza, juntar pases, pero falló siempre en el último tercio, débil a la hora de generar una oportunidad. Mientras progresaba a través de la posesión, al trote, el Valladolid despejó balones con aparente facilidad. 

Los cambios volcaron al equipo y reunieron más amenazas en las áreas, pero costó que el Real Zaragoza saliera del quiero y no puedo, de su camino más habitual. La amenaza del Valladolid se escribía a la carrera, mientras el equipo de David Navarro reunió centros y remates que no llegaba a empalar. Entre ellos estuvo un cabezazo de Pablo Insua, que hubiera sido el perdón ideal para el gol que el Valladolid hizo para empezar a ganar.

La salida de Kodro sumó una amenaza en el área, pero el delantero bosnio sigue gafado, negado ante la suerte que definió su carrera: el gol. Lo probó en una acción de Dani Gómez, que acabó en el palo, en el penúltimo cartucho del Real Zaragoza en el partido. El equipo de David Navarro se entregó entonces a la desesperación, al toque de corneta. Los futbolistas se estorbaron en los remates y no hubo tiros que Aceves pudiera lamentar.

La sentencia del Real Valladolid

En ese extremo de colapso, el partido acabó con una expulsión torpe, imperdonable de Mario Soberón. Ahí se acabaron las opciones del Real Zaragoza en el partido y ese pudo ser el punto final a su temporada. Su sentencia de muerte se escribió unos minutos después, con otro error tierno de Alejandro Gomes, que regaló un balón de gol a Carvajal. No falló el joven delantero del Valladolid y al Real Zaragoza solo le quedó llorar. 

FICHA TÉCNICA

Real Valladolid: Aceves; Alejo, Tomeo, Torres, Clerc; Ponceau (Marcos André, min 71'), Juric, Lachuer (Maroto, min 62'); Peter (Sanseviero, min 62'), Latasa (Carvajal, min 87'), Biuk (Ndiaye, min 87').

Real Zaragoza: Adrián; Juan Sebastián, Insua (Soberón, min 78'), El Yamiq (Gomes, min 46'), Larios; Keidi Bare, Toni Moya; Cuenca (Pinilla, min 56'), Rober, Francho (Kodro, min 64'); Dani Gómez (Pomares, min 80').

Árbitro: Fuentes Molina. Amonestó a Insua (min 14'), Biuk (min 23'), Torres (min 40'), El Yamiq (min 45+2'), Ponceau (min 58'), Lachuer (min 59') y Maroto (min 67'). Expulsó a Soberón (min 82').

Goles: Latasa, 1-0 (min 4'); Carvajal, 2-0 (min 86´).