El espejo en el que se mira el Real Zaragoza: así volvieron a ser grandes Málaga, Deportivo y Racing de Santander
Cambios y más cambios. Lalo Arantegui llegó al Real Zaragoza con el objetivo de transformar un club abocado al fracaso. Los parches en la primera plantilla no han funcionado durante casi dos décadas en las que no se ha invertido en cantera ni en infraestructuras. Bien lo sabe el nuevo director deportivo, que era consciente de que el descenso era una posbilidad real cuando firmó, pero cuyas intenciones iban mucho más allá. El Real Zaragoza está cambiando y está sentando las bases de un proyecto que funcione en el futuro.
La cantera tiene un nuevo organigrama y más recursos económicos. Más profesionales y mejores relaciones humanas que han sido recibidas con buenos ojos por la mayoría de futbolistas y familias del fútbol base. El primer equipo ha vivido una revolución histórica provocada por el descenso a Primera RFEF. Los salarios eran inasumibles y las cláusulas incluidas en los contratos permitían un desenganche de mutuo acuerdo en la mayor parte de los casos. La dirección deportiva tendrá ahora vía libre para gestionar con comodidad. Sin ataduras ni rémoras del pasado.
El ejemplo de Málaga, Deportivo y Racing de Santander
Nunca viene bien un descenso. Pocas notas positivas se pueden sacar de ello. Pero los últimos años evidencian una tendencia. La caída a los infiernos de la Primera RFEF pudo sanear clubes históricos y permitió el inicio de nuevos e ilusionantes proyectos. Esta temporada, Málaga, Deportivo y Racing han vuelto a Primera División tras conocer la dureza de la Primera RFEF, donde también estuvo el Mallorca, que regresó a la élite con dos ascensos consecutivos.
El Málaga, último en ascender tras superar a la UD Almería en la final del playoff de ascenso, disputó la temporada 23/24 en Primera RFEF, donde logró un milagroso ascenso en el último minuto del partido ante el Nàstic. Desde entonces solo han pasado dos temporadas. Una primera de acondicionamiento y una segunda de desbordante ilusión. El conjunto andaluz ha regresado a Primera con un plantel plagado de canternos. Hasta 14 han formado parte de la primera plantilla, todos nacidos entre el 2000 y el 2007. Los más brillantes, Larrubia y Chupete, son la guinda a un proyecto que ha funcionado a las mil maravillas y que ha conectado de forma incontestable con su afición.
También ascendió el Deportivo. Sin tanto canteranos, pero con nombres como David Mella, Yeremay o Barcia, que han completado el mismo camino que el Málaga. Ascendieron en la 23/24, se asentaron en la siguiente temporada y lideraron al conjunto gallego en esta última. Su valor ha ido incrementando tanto como el del club para el que jugaban.
Y el Racing de Santander. Quizás, el equipo con menos canteranos pero con una filosofía marcada por la continuidad. Por confiar en los jugadores más allá de una temporada y por no realizar locuras en los mercados de fichajes. El equipo cántabro ascendió desde Primera RFEF en la 21/22 y cada temporada en Segunda División ha mejorado su posición final (12º-7º-5º-1º) hasta ascender directamente. Futbolistas como Íñigo Vicente o Andrés Martín encontraron el acomodo perfecto en Santander para liderar un proyecto que se quedó a las puertas un par de veces. La cantera no tuvo un papel tan importante en lo deportivo, pero sí dio un impulso en lo económico gracias a ventas como la de Pablo Torre al FC Barcelona (5 millones de euros) o Jeremy Arévalo al Stuttgart por más de 7 millones de euros.
El Real Zaragoza quiere apostar por su cantera
Lalo Arantegui sabe que nada es inmediato. La inversión de hoy encontrará su recompensa en el día de mañana. Pensar en que de la Ciudad Deportiva pueda salir un futbolista como Chupete, Larrubia o Yeremay puede ser una locura en la actualidad. Pero la realidad es que los jugadores se forman y cambian con el paso de los años. Primera RFEF es un escaparate para futbolistas jóvenes que pueden gozar de un mayor número de minutos.
Ahí, quizás, el primer paso pueda ser más positivo que en un equipo condenado a luchar por no descender en Segunda División. Sea como sea, el Real Zaragoza está reforzando su cantera, ha frenado numerosas salidas y ha conseguido que regresen jugadores que hace años emigraron a otras estructuras profesionales. Mientras tanto, hasta cinco fichajes han llegado al primer equipo. Uno de ellos encarna todo lo que se pretende generar. Rubén Díez será uno de los capitanes del transatlántico que debería ser el Real Zaragoza en Primera RFEF. Y también un ejemplo para los nuevos cachorros zaragocistas que irán formando parte del renovado proyecto.

