El insólito momento del SD Huesca - Real Zaragoza: historia del fútbol español
Cualquier adjetivo se queda corto para describir lo vivido ayer en el derbi aragonés entre la SD Huesca y el Real Zaragoza. El Alcoraz fue testigo de varios momentos históricos y que serán recordados durante décadas por los aficionados de ambos equipos. El brutal puñetazo de Esteban Andrada a Jorge Pulido o la respuesta de Dani Jiménez, que se tomó la justicia por su mano y le propinó otro fuerte golpe al argentino terminó con los dos en los vestuarios antes de que terminara el partido.
A ellos se unió Dani Tasende, también por una agresión sin estar el balón en juego. Aunque la nómina de expulsiones pudo haber sido mayor en la increíble tangana que se formó sobre el césped de El Alcoraz. Para intentar calmarla tuvo incluso que intervenir la Policía Nacional, con numerosos efectivos que incluso saltaron con los escudos antidisturbios en la mano.
La bronca no quedó ahí, ya que se extendió más tarde al túnel de vestuarios. Jugadores y miembros del cuerpo técnico de ambos equipos se enzarzaron en una pelea que solo pudo cesar gracias a una nueva intervención de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que incluso acompañaron a Esteban Andrada a la salida, hasta que se subió al autobús, casi dos horas más tarde del final del partido.
Dos jugadores como porteros
Todo esto sucedió a falta de menos de un minuto para el final. Era la última jugada y el Real Zaragoza disponía de una falta en el centro del campo. Andrada sacó rápido, pero el árbitro lo frenó, volviendo a repetir el saque. Ahí comenzó a desatar nuevamente su ira el argentino. Mientras se ponía el balón en juego, Tasende propinó una patada sin balón a Dani Luna. Amarilla por la que el árbitro fue llamado al VAR para corregir su decisión y mostrarle la roja.
Antes de llegar al monitor, Andrada se lanzó a protestar, mientras que Jorge Pulido se acercó para recriminarle su actitud y pedir la expulsión. El portero respondió con un empujón a Pulido, que cayó al suelo. Arcediano Monescillo expulsó a Andrada, que corrió a por Pulido para darle el brutal puñetazo y recibir posteriormente otro por parte de Dani Jiménez.
De esta forma, tanto SD Huesca como Real Zaragoza se quedaron sin porteros cuando ya habían agotado sus cambios. Francho Serrano se enfundó la camiseta de Esteban Andrada y Jordi Martín hizo lo propio con la de Dani Jiménez. Antes se la había puesto Jorge Pulido como colofón a su particular partido. Pero Oltra y su cuerpo técnico cambiaron esa decisión para tener al capitán disponible en la jugada que quedaba, un balón aéreo en el área propia.
Tal y como ha detallado el periodista MisterChip en su cuenta de X, es la primera vez en la historia que dos jugadores de campo terminan el partido como porteros en un partido de Segunda División.

