El Real Zaragoza estudia el regreso de Ander Herrera: "Haremos todo lo posible para que esté aquí"

El centrocampista abandona Boca Juniors y se vuelve abrir la puerta a una posible vuelta que serviría para cerrar una historia con demasiados capítulos.
Ander Herrera / Boca Juniors
Ander Herrera / Boca Juniors

Han pasado más de 15 años desde que Ander Herrera se despidiera del Real Zaragoza en una rueda de prensa plagada de sentimiento. El Athletic Club fichó al centrocampista por un montante total de 11 millones de euros entre fijos y variables. Las necesidades y urgencias económicas del Real Zaragoza obligaron a dar salida a uno de los mayores proyectos que ha creado la Ciudad Deportiva y que se convirtió en insignia del primer equipo a pesar de su juventud.

Tras tres años en el conjunto vasco, Ander fichó por el Manchester United y después se marchó al Paris Saint-Germain antes de regresar al Athletic, donde permaneció dos temporadas y media. A su salida del equipo parisino comenzó a abrirse la puerta a un regreso que no se dio, como tampoco fue posible a finales de 2024, cuando Ander decidió aceptar el reto de Boca Juniors. Dos oportunidades que parecían llegar en el ocaso de una carrera que pronto llegará a su fin, pero que por diferencias entre las partes no se pudieron concretar.

Ahora, tras el fin de su relación con Boca Juniors y a sus 36 años, Ander Herrera podría regresar al Real Zaragoza. Desde la parcela deportiva se estudia su fichaje, aunque para ello se deberán salvar varios obstáculos, alguno de ellos de gran importancia.

Así está el posible regreso de Ander Herrera al Real Zaragoza

Lalo Arantegui confirmaba en la presentación de Ibai Gómez que "por mi parte, si tengo un 1% de que venga, haré todo lo posible. Para mí es alguien muy importante también en el futuro. Haremos todo lo posible, el también tiene sus tiempos", explicaba Lalo.

El descenso a Primera RFEF podría acercar la vuelta de Ander Herrera, que ha ido arrastrando numerosos problemas físicos durante su etapa en Boca. Allí, las lesiones no le han permitido tener continuidad para ganar peso en el equipo. Sus apariciones han dotado de rigor y talento al centro del campo xeneize, aunque sin llegar a cumplir con las expectativas. Este es uno de los puntos más importantes que se valoran para no convertir un fichaje que podría aportar con su fútbol en una carga que generara puntos de fricción con la afición.

Pero no es el único obstáculo. Ander Herrera deberá esquivar alguna voz discordante que se encuentra dentro del club. Ese sería, quizás, el mayor escollo. Algo que Ander no ha ocultado durante los últimos años. De hecho, hace menos de un año, el jugador dejó clara su postura en el podcast 'Tengo un plan'. Allí lanzó un mensaje hacia la propiedad actual del Real Zaragoza.

"Tengo el corazón roto por cosas que han pasado. El club no es la gente que está ahora. Es el escudo, la institución. Hay un problema del club que yo quiero que es el Real Zaragoza, que es un problema muy grande de arraigo. He estado en el Athletic y el presidente es del Athletic, el director deportivo también, el jardinero...y ahora tú miras el organigrama del Real Zaragoza y no sé si hay alguien del Real Zaragoza y que sepa lo que es el Real Zaragoza. No dudo de su honestidad y profesionalidad pero no hay arraigo".

El reciente cambio en la dirección deportiva abre un escenario nuevo en esta película. La llegada de Lalo Arantegui, zaragocista confeso, junto a personas de su confianza como Fran Gracia, Quique García o Néstor Pérez permiten acercar posturas y tender puentes que podrían convencer a algunas voces discordantes. También la llegada de Ibai Gómez, amigo de Ander y con el que coincidió en el Athletic.

El aspecto económico no supondría un problema, tampoco con LaLiga, a la que ya no pertenece el Real Zaragoza tras el descenso. Un hipotético regreso se realizaría en unas condiciones que no hipotecarían el resto de la planificación. El conjunto aragonés incorporaría un futbolista de indudable talento y trayectoria que estaría dispuesto a cerrar un círculo lleno de trabas y heridas, aunque para ello sería necesario salvar algunos de los obstáculos que impidieron un regreso anterior.