El partido comenzó con los hombres de negro más entonados de la mano de Boutelle y Kulboka que acumularon los 9 primeros puntos de su equipo sin fallo (0-9). Situación que podía llevar al primer tiempo del partido, pero Fisac mantuvo la calma, creyó en sus jugadores y estos respondieron. Triple de Carlos Alocén “desde el parking”, 2+1 de Seeley y después un parcial total de 5-3 que igualaba el choque (11-11).
Este equilibrio, ya no se perdió en los minutos restantes de un primer cuarto que acababa 16-14 tras una buena canasta de Justiz sobre la bocina.
Si el encuentro arrancaba con dominio vasco, nada más lejos de la realidad el segundo: torrente rojillo de buen juego y vistosidad; triple de Barreiro, póster de Sheeley y mate al contragolpe de Krejci. Mumbrú pedía su segundo tiempo muerto puesto que Casademont rozaba la barrera de los diez de ventaja.
+9 sobre Bilbao al descanso
Un parón que le sentó bien al conjunto bilbaíno para reducir la ventaja ligeramente, aunque eso sí, no le duró mucho. Segundo tiempo de ‘Porfi’ utilizado a la perfección y nuevo tirón de los rojillos para marcharse al descanso con ventaja de nueve puntos. 36-27 al término de los primeros 20 minutos.
Defensa y contraataque
A la vuelta de vestuarios, apareció lo que se venía vislumbrando poquito a poco en la primera parte: el Casademont Zaragoza de las dos primeras jornadas. El Casademont Zaragoza al que cuesta anotarle cada punto, el que defiende con una actividad que da gusto ver y que además le permite correr tras robo o rebote defensivo. Bajo la dirección de un gran Carlos Alocén, los aragoneses tuvieron sus mejores minutos del partido que se tradujeron en la máxima del envite para los rojillos (+17).
Boutelle quería agarrar a su equipo con otro triple, 21 tantos en su cuenta individual mediado el tercer cuarto. Llegaba ‘el DJ’ Seeley para poner la música que más le gusta: Fuego de Eleni Fureira. 3+1 espectacular y de nuevo 17 para los rojillos. Con todo decidido, la ventaja llegó a alcanzar los 25 puntos (84-59) tras unos tiros libres de Krejci. El checho Balvin anotaba para dejar el 84-61 final.