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Poder esloveno en el Bada Huesca

Asobal

El esloveno Janez Gucek cada vez tiene más confianza en su juego que cimenta en su defensa y alimenta su poder de lanzamiento para marcar goles

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Ademar León pone a prueba el próximo miércoles la fortaleza de un Bada Huesca que buscará encadenar su quinta victoria. Está dulce el equipo de Nolasco. Y con alguna baja más algún jugador con molestias. Es duda Joao Pinto. Lo mejor es que hay recambio, porque del infortunio siempre hay que buscar el lado positivo. El esloveno del Bada Huesca Janez Gucek asumió la responsabilidad en el partido contra Granollers. Seis goles contribuyeron a la victoria del Bada sobre el 40×20 barcelonés. Pero especialmente brilló en defensa. El esloveno cada vez es más sólido allí y tiene claro que “la confianza en mi juego pasa por defender”. Entiende el español, pero se siente más seguro hablando en inglés, así que Tioumentsev traduce sus palabras y, de paso, solidifica ese entrecomillado de su compañero: “Tiene que construir su juego desde atrás, cuanta más confianza tenga en defensa mejor será su ataque”.

Eslovenia es sinónimo de deporte. Con una población de poco más de dos millones de habitantes tiene a deportistas en primera línea del mundo. Doncic, Roglic, Tina Maze forman parte de la elite de un país que lleva el deporte cosido a su ADN. Gucek se crió en Rimske Toplice, una localidad conocida en Eslovenia por sus balnearios. El lateral izquierdo del Bada Huesca siempre se dedicó al balonmano, aunque el baloncesto también le atrajo. Bueno, para ser más exactos, dice que jugaba con los amigos.

Cambió el balonmano de la Europa del norte de los Pirineos, donde predomina el físico y el contacto; por el español, más académico y jugón. La adaptación a un estilo tan diferente requiere de su tiempo. Vino advertido por su representante. En España prima el saber jugar muy por encima del choque. Y la proyección de mejora de su juego es tremenda. En los entrenamientos siempre ha dejado claro el poder de su lanzamiento facilitado por sus casi 200 centímetros y la calidad de su muñeca para enviar el balón a la red. “Me gusta más este balonmano”, defiende Gucek y cuando se le pregunta por trasladar esa calidad de entrenamiento a la competición se refugia en que en una cuestión “de confianza”.

La baja de Joao Pinto por una lesión en una pierna -una rotura de fibras de la que cada vez está mejor- le abrió esa puerta para jugar también en ataque contra Granollers. Y a Gucek no le asustó la responsabilidad. “La idea era seguir en la línea de los últimos partidos, pero ante la ausencia de jugadores me llevó a tener más responsabilidad en el ataque y completarlo en un partido oficial”, suelta.

En Huesca comparte piso con Asier y Rodrigo. Poco a poco se va adaptando a una ciudad donde se encuentra muy cómodo, conoce algo de la provincia altoaragonesa aunque menos de lo que le hubiera gustado por los impedimentos provocados por a Covid-19 y cada vez acorta más las diferencias originadas por el idioma. No le cuesta entender la pizarra de Nolasco y cuando hay alguna duda siempre están allí Tioumentsev o Asier para explicárselo.