Los mejores llegados desde fuera de Europa

Echamos la vista atrás y recordamos un quinteto ideal formado por jugadores extranjeros no europeos de la historia del Basket Zaragoza. ¿Cuál sería tu quinteto?
Stan Okoye, en el Play Off ante el Barcelona. Foto: Esther Casas/Basket Zaragoza
Stan Okoye, en el Play Off ante el Barcelona. Foto: Esther Casas/Basket Zaragoza

Para pasar el confinamiento que debemos cumplir por el bien de todos, qué mejor manera que recordar a los más grandes jugadores que han pasado por nuestros equipos. Si la semana pasada hablábamos de los mejores europeos en la historia del Basket Zaragoza, en esta ocasión presentamos un quinteto con los mejores extranjeros no europeos. Uno por posición, valorando también otras opciones que se han quedado fuera. Empezamos.

Base: Dylan Ennis

Tiene pasaporte serbio, pero le contamos como canadiense, su país natal. Es cierto que en Zaragoza ha actuado más como escolta, pero a lo largo de su carrera ha tenido muchos minutos como base. El de Toronto llegaba para los 6 últimos partidos de liga regular en la 17/18 y brillaba con 15,2 puntos de media. Su triple frente al Real Betis en la jornada 30 era más de media permanencia. Regresaba a comienzos del actual curso, y promedia 11,2 puntos y un 41% de acierto en el triple en Liga Endesa. En ambas situaciones, su adaptación fue prácticamente instantánea, sin necesitar un periodo de adaptación. Y eso que nunca he hecho una pretemporada con el equipo. Como él expresa en sus redes sociales, se encuentra tremendamente feliz en Zaragoza. Es un jugón que contagia su sonrisa y marca diferencias en la categoría.

Alero: Stan Okoye

El nigeriano llegaba en la profunda reconstrucción que experimentó el equipo en el verano de 2018. Venía avalado por sus buenos números en la liga italiana, pero sobrepasó con creces las expectativas a las órdenes de Porfirio Fisac. Promedió 14,6 puntos, 4,9 rebotes y 13,1 de valoración en los 37 partidos que disputó en la temporada 18/19. En la victoria ante Unicaja en el Príncipe Felipe sumó 30 puntos y 32 de valoración. Y lo que es más importante, fue indispensable para que el equipo alcanzara las semifinales de Liga Endesa. Como premio, fue incluido en el quinteto ideal de la competición. Este curso, no está experimentando un rendimiento tan alto en Gran Canaria.

Otros dos nombres que se han barajado en este apartado han sido Marcus Landry e Isaac Fotu. Landry precisamente sustituía a Jones en la 14/15, única campaña suya en el club, en la que promedió 10,4 puntos y 3,8 rebotes en los 34 partidos de liga regular, no se perdió ninguno. Fue un curso en el que la anotación del equipo de Joaquín Ruiz pasaba en gran parte por sus dos ala pívots (Landry y Jelovac), por lo que ambos solían cerrar juntos el último cuarto. El equipo disputó la Copa de Las Palmas en 2015 (eliminado frente al Madrid en cuartos), pero no entró a Play Off. Y a Landry, le sucedía Fotu.

El neozelandés, tras un curso cedido en Manresa (10,6 puntos y 4 rebotes) no terminó de explotar en Zaragoza. Sufría bastantes faltas de concentración a la par que mostraba destellos de calidad. En la 15/16, promedió 7,6 puntos y 4,4 rebotes. Unas cifras que mejoró a 9,5 puntos y 5,7 rebotes en la 16/17, siendo importante en esta permanencia. Sin embargo, tanto Landry como Fotu dieron la impresión de que podían haber dado algo más al equipo, mientras que con Jones se consiguieron los mejores resultados colectivos. Eso ha pesado también a la hora de decantarnos por Joe.

Pívot: Rafael Hettsheimeir

En el verano de 2009, el brasileño fichaba por el Basket Zaragoza para jugar en Leb Oro. Sin embargo, tras una lesión en pretemporada, era cedido temporalmente a la categoría superior en el Obradoiro. Sin que prácticamente nadie contara con él, se daba a conocer a lo grande en su sexto partido con los gallegos, con sus 15 puntos y 13 rebotes en la victoria frente al Real Madrid de Ettore Messina. En la siguiente, otros 23 puntos y 11 rebotes en Las Palmas. Luego, 12 puntos y 10 rebotes en Alicante, y 15 puntos y 14 rebotes para someter al Bilbao Basket. Era una cosa espectacular, un jugador cedido por la Leb Oro, estaba dominando la ACB a su antojo. El 10 de enero disputó su último partido con el Obradoiro y regresaba a Zaragoza, donde conseguía el ascenso a la máxima categoría.

En la 10/11, fue el pívot de referencia del equipo, por delante de Adam Chubb, con 10,1 puntos y 5,5 rebotes. En la 11/12, se destapó hasta los 13,3 puntos y 6,4 rebotes de media, dejando al equipo con opciones del Play Off hasta la última jornada. Su temporada fue tan sobresaliente que terminó fichando por el Real Madrid, donde pasó a tener un papel mucho más residual. En Unicaja tampoco brilló, y en la 16/17 promedió 8,5 puntos y 3,7 rebotes en 15 partidos con el Fuenlabrada.