Lo primero es la salud y la plena recuperación en las mejores condiciones. Y evidentemente, el deporte y el motociclismo quedan en un segundo o tercer plano ante las complicadas circunstancias sanitarias y económicas que se presentan. Es el principal mensaje que subyace desde Dorna, empresa propietaria de los derechos del Mundial de Motociclismo.
Carmelo Ezpeleta, director ejecutivo de Dorna, reconoce en declaraciones a la revista alemana Speed Week, «no confiar en la celebración de la temporada 2020». «Tenemos que esperar a ver cómo evoluciona la cosa, pero hasta que no haya vacunas, será difícil o imposible organizar carreras», expone.
El fin del confinamiento no es suficiente
Ezpeleta insiste en que no es suficiente con que no es suficiente con la conclusión del confinamiento y el estado de alarma. La recuperación de la normalidad será progresiva. «Las restricciones en los viajes tendrán que seguir, lo contrario sería una locura, por lo que no va a ser viable que un gran número de personas asistan a los grandes premios», subraya.
Desde Dorna, dejan claro que si celebran una carrera y el resultado es un solo infectado, se exponen a fuertes sanciones. Por tanto, se acerca un escenario en el que el mundo del motociclismo podría enfrentarse a un 2020 en blanco y la competición se reanudaría en 2021.