Dos derrotas consecutivas
Tecnyconta Zaragoza viene de dos derrotas consecutivas y una pobre imagen -salvo frente a Iberostar Tenerife- en la vuelta de la competición. Los de Fisac están obligados a dar al menos una gran sorpresa para no perder la comba de playoffs y competición europea.
La primera oportunidad para ello y certificar el primer objetivo de las 12 victorias después de no hacerlo en Madrid y Murcia.
El calendario entra desde este fin de semana en su fase más complicada, especialmente en casa (Baskonia, Barça, Valencia, Burgos, Real Madrid y Manresa). El conjunto de Porfirio Fisac quiere estar a la altura, recuperar sensaciones. Desde el trabajo y con el apoyo de la afición, superar a un equipo talla Euroliga como es el vitoriano en lo que sería uno de los grandes triunfos de la temporada para los aragoneses.
Shengelia es baja
Enfrente una imponente plantila: La juventud y el desparpajo de Luca Vildoza. El talento y veteranía de Marcelinho Huertas en la dirección (recordemos que Granger sigue de baja). Los puntos de Hilliard y Shields acompañados por el ex peñista Sedekerskis en la (Janning continúa lesionado) en el juego exterior.
Por dentro, pese a la baja de Shengelia, la potencia baskonista es evidente: Voightmann, Diop, Poirier y Jalen Jones lo forman. En definitiva, un equipo que pese a contar con las bajas de Granger, Matt Janning y Toko Shengelia, es superior a Tecnyconta. Es el favorito para el encuentro.
El desgaste de Euroliga
Aún con ello y pese a saberlo de sobra, su doble jornada en Euroliga abre un poquito más la veda a una sorpresa rojilla. Para ello, deberán estar todos al 100%.
Defender, evitar sus triples fáciles y además, que ellos no rayen su máximo nivel. Por talento, calidad y puntos en las manos son superiores con una diferencia económica entre plantillas claramente sustancial.
El ambiente favorable
Domingo 17:00, con un grandísimo ambiente y jugadores-afición unidos remando en la misma dirección, se puede. Ya lo han hecho los zaragozanos en otras ocasiones y claro que es muy complicado y lo normal es perder, pero:
¿Por qué no repetirlo? Soñar es gratis, es bonito y si además están por el medio camisetas rojillas y un balón de ese maravilloso deporte que inventó Naismith, todavía más.