Jalen Brunson hace historia con 45 puntos y devuelve el anillo de la NBA a los Knicks
Los New York Knicks son campeones de la NBA por primera vez en 53 años. La franquicia neoyorquina puso fin a una de las esperas más largas del deporte estadounidense tras derrotar a los San Antonio Spurs por 94-90 en el quinto partido de las Finales. El gran protagonista fue Jalen Brunson, autor de una actuación memorable con 45 puntos que le confirmó como el MVP indiscutible del campeonato.
La histórica victoria llegó después de otra remontada espectacular. Los Knicks llegaron a estar 16 puntos por debajo en el marcador, pero volvieron a demostrar la personalidad y fortaleza mental que les ha acompañado durante toda la temporada. Tras levantar una desventaja de 29 puntos en el cuarto encuentro, los hombres de Mike Brown repitieron la hazaña en el Frost Bank Center para sellar el tercer anillo de la historia de la franquicia.
El base neoyorquino firmó una actuación para el recuerdo. Brunson anotó 45 de los 94 puntos de su equipo y asumió toda la responsabilidad ofensiva en los momentos decisivos. Su liderazgo fue clave para que Nueva York completara una nueva remontada cuando parecía que los Spurs tenían el control del encuentro.
A su lado aparecieron jugadores importantes como Mikal Bridges, que aportó 14 puntos, y Josh Hart, que terminó con un doble-doble de 13 puntos y 11 rebotes. Más discreta fue la actuación de Karl-Anthony Towns, que apenas pudo sumar dos puntos y terminó expulsado por faltas personales.
Los Spurs acariciaron el título
San Antonio tuvo el campeonato en sus manos durante muchos minutos. Impulsados por un gran Dylan Harper, que anotó 25 puntos, y por un sólido Victor Wembanyama, autor de 19 puntos y 14 rebotes, los texanos dominaron amplias fases del partido.
La defensa local ahogó a los Knicks en el primer cuarto. Nueva York apenas pudo anotar 13 puntos y llegó a verse 16 abajo en el segundo periodo. Sin embargo, la experiencia y la tranquilidad del conjunto visitante evitaron el colapso.
Antes del descanso, los Knicks redujeron la diferencia y mantuvieron vivas sus opciones. El equipo sabía que ya había superado situaciones similares durante estos playoffs.
Una nueva remontada para la historia
Tras el paso por vestuarios, los Spurs volvieron a escaparse. Alcanzaron una ventaja de 15 puntos en el tercer cuarto gracias al acierto de Harper y a la intensidad defensiva liderada por Wembanyama.
Fue entonces cuando apareció Brunson. El base anotó 14 puntos en ese tercer periodo y cambió por completo la dinámica del encuentro. Su capacidad para generar ventajas permitió a los Knicks llegar al último cuarto con todas las opciones intactas.
El tramo final estuvo cargado de emoción y también de polémica. Una acción sobre Brunson tras un lanzamiento de tres puntos provocó protestas de los Knicks al considerar que existía falta flagrante de Wembanyama. Los árbitros no señalaron la infracción y el partido continuó con máxima tensión.
Nueva York vuelve a tocar el cielo
A falta de poco más de tres minutos, Brunson provocó una falta sobre un triple y convirtió los tres tiros libres que dieron ventaja a los Knicks. A partir de ese momento, la defensa neoyorquina hizo el resto.
San Antonio logró empatar a 88 gracias a Harper, pero Brunson volvió a responder. Después llegaron los tiros libres de Josh Hart y OG Anunoby, que sentenciaron definitivamente el encuentro.
Miles de aficionados desplazados desde Nueva York celebraron el triunfo en las gradas del Frost Bank Center, convertido por momentos en una extensión del Madison Square Garden. Los cánticos de "Let's Go Knicks" acompañaron a un equipo que ya forma parte de la historia de la NBA.
Con este título, los New York Knicks campeones NBA ponen fin a más de medio siglo de espera y devuelven a la franquicia a la élite del baloncesto mundial. Una noche histórica liderada por un Jalen Brunson que ya tiene reservado un lugar entre las mayores leyendas de la ciudad.

