El Esneca Fraga se queda sin premio ante la pegada del Vila-sana (1-3)
El Esneca Fraga no pudo alargar la final de la OK Liga Iberdrola hasta el tercer partido. El conjunto fragatino cayó por 1-3 ante el Vila-sana en un Pabellón del Sotet lleno, caliente y entregado, que empujó a las suyas hasta el último segundo. No bastó. El equipo catalán fue más eficaz, castigó cada pérdida y cerró la eliminatoria para proclamarse campeón de Liga.
El partido nació torcido para el Esneca Fraga. Apenas se habían jugado dos minutos cuando Salvanyà adelantó al Vila-sana en una rápida transición. Fue el primer aviso de lo que iba a ser una tarde exigente para las aragonesas.
El Fraga intentó responder con energía. Adriana Soto, Sanjurjo y Arxé buscaron generar peligro, pero el conjunto visitante se mostró más cómodo en el intercambio. Su plan era claro: defender con orden, correr con precisión y no perdonar. Ese guion volvió a golpear en el minuto 15. Gimena Gómez hizo el 0-2 tras otro contraataque bien resuelto. El marcador pesaba, pero el Esneca no se rindió.
Soto encendió al Sotet
La reacción llegó casi de inmediato. Adriana Soto firmó el 1-2 y devolvió la esperanza a un Sotet que creyó en la remontada. Durante unos minutos, el Fraga aumentó la presión y pareció encontrar el ritmo que necesitaba.
Pero el Vila-sana volvió a demostrar una enorme madurez competitiva. En el minuto 18, Victòria Porta marcó el 1-3 y apagó el impulso local antes del descanso. Ese tanto fue un golpe duro, por el momento y por la forma. Aun así, el Esneca se mantuvo vivo. Anna Ferrer evitó males mayores y el Vila-sana falló un penalti que pudo haber dejado la final todavía más lejos.
Orgullo sin acierto en la segunda parte
Tras el descanso, el Esneca Fraga dio un paso al frente. Tuvo más presencia, empujó y buscó el segundo gol con insistencia. Soto volvió a probarlo, Sanjurjo generó peligro y Fontdegloria tuvo una de las ocasiones más claras.
Sin embargo, Salvat respondió con seguridad y el Vila-sana supo manejar los tiempos. Las catalanas defendieron con oficio y redujeron los espacios. El Fraga lo intentó incluso en superioridad, pero le faltó claridad en los metros finales. El marcador ya no se movió. El Vila-sana celebró el título y el Esneca Fraga cerró la temporada como subcampeón de la OK Liga Iberdrola, con la cabeza alta y el reconocimiento de una afición que valoró el camino recorrido.

