Bada Huesca (35-34) Granollers: billete para la Final a 8
La vida de este Bada Huesca no pasaba por los octavos de Copa del Rey de esta tarde contra Granollers, ni por el compromiso ASOBAL de la próxima jornada contra el siempre imposible FC Barcelona. Su guerra está un poquito más allá: contra Guadalajara. Estaba claro que Nolasco iba a reservar a Frank Cordiés, que para nada iba a forzar a Nenadic que se tuvo que retirar lesionado contra Cuenca y por repartir minutos entre lo que queda de una plantilla que, una temporada más, sigue con la cruz de las lesiones. Esta era la teoría. O parte de la misma. La realidad ha sido otra, brillantemente otra. Ha mandado a la lona a Granollers en un partido que ha tenido de todo, que explica porqué el deporte es sinónimo de pasión y porqué las reglas están para quebrarlas.
Contra Granollers se buscó competir. Cuando eres jugador profesional siempre te gusta competir y ya se sabe la liturgia de toda Copa del Rey con independencia del rival y del deporte; la sorpresa suele ser una constante y lo que da empaque a la competición. Y así ha sido. Se compitió hasta la extenuación y se ganó con el corazón el puño.
Nolasco le dio la portería a Decsi y en el primer ataque a los habituales con Tchitombi de jefe de operaciones. Atrás, Davyes en el centro de la defensa con Ian Moya de compañero en la empalizada. Los de Rama siguen siendo un auténtico equipazo. En la tercera defensa del Bada, Davyes fue excluido en una decisión más que rigurosa.
Bada Huesca empezó a mantener el pulso a Granollers. Parera sacó un par de 7 metros con Alfonso Rodríguez de ‘liquidador’ ante Krivokapic, Ian Moya a multiplicar esfuerzos en ataque y defensa, y Samuel Cordiés ponía el 6-5 en el electrónico. Si el Bada Huesca tiene dos caras, sacaba la mejor, la que siempre debería sacar.
12 minutos después del inicio, Nolasco empezó a rotar en ataque. Entraron Bruno y Óscar para dar descanso a Samuel y Meris. El problema aragonés descansaba en la portería. Poco podía hacer Gabor Decsi ante el ataque barcelonés que, o bien llegaba rápido a la contra o conseguía vascular a la defensa. Y en esas, Parera fue excluido por invadir la zona de saque tras un tanto de Bada Huesca (8-11 en el minuto 15). Es lo que tiene este deporte, en nada, te hacen un traje. Y más cuando llega la pájara. En inferioridad, Rodríguez no dio relevo a Decsi (8-12).
Lejos de irse abajo se rearmó el Bada en ataque, pero seguía con problemas en defensa. La falta de equilibrio entre ambas zonas del 40x20 servían para acortar distancias (13-15) ante un Granollers que con la defensa formada estaba más incómodo, pese a la calidad de tipos como Figueras o Reguart.
La Copa también ha servido para darle minutos en ataque al canterano Nasarre que le tocó bailar con Fisher y Renan Iziquiel, los guardianes en ese momento del centro del 6:0 barcelonés. El -2 navegó en pocos minutos a un -6 (14-20) con lo que el pulso se perdía y el deseo de ir a la Final 8 de la Copa del Rey, también.
El segundo acto se abrió con un 15-20 en el marcador, la portería para Ben Tekaya y dos minutos a Armengol por un feo placaje a Óscar, que se solucionó con otro tanto desde los 7 metros por el ‘kiler’ Alfonso Rodríguez para poner el 18-21 en el marcador. Parera, después, puso el tanto 19 y Granollers pidió tiempo muerto. Al regreso, Ian Moya puso el 20-21 y Parera empató el partido.
Ver para creer. Después de estar desahuciado, el Bada se rehízo. Contra Granollers y sin sus jugadores franquicia, el Bada ofrecía su mejor versión y desquiciaba al siete vallesano que tuvo que elevar el nivel de su defensa –los penúltimos salían otra vez a tocar más- y sacar a Marcos Fis para volver a mandar en el electrónico (22-25 en el minuto 41).
Con 27-28, Granollers cambió porteros. Ben Tekaya volvía a cerrar la puerta a los vallesanos que sentían en todo momento el aliento de los aragoneses. Si pensaban un partido de campo y playa seguían con el traje de faena si querían eliminar a un Bada Huesca camino de firmar un partido espectacular con independencia del resultado. A 8 minutos del final iba uno arriba (30-29).
La tensión se elevó. Un siete metros, más que dudoso para Granollers, elevó los decibelios de protesta de un Palacio que disfrutaba del espectáculo y se convertía en el octavo jugador del Bada. Granollers dejó su 6:0 para entrar los últimos 5 minutos con un 5:1 y los penúltimos también muy arriba. Un 7 metros fallado por Sergi Franco ante Decsi abrió la puerta a la victoria y Óscar puso el 35-32. A 75 segundos del final, el 35-33 en el electrónico era tocar la victoria con los dedos. Y en 27 últimos segundos de infarto se selló la victoria (35-34).