Doble adiós en el Casademont Zaragoza: Mawuli y Ferreres cierran su etapa rojilla
El Casademont Zaragoza sigue anunciando movimientos, todos ellos de salidas. La entidad aragonesa confirmó este jueves dos despedidas relevantes dentro del proyecto femenino: la de Stephanie Mawuli, que no continuará tras dos temporadas defendiendo la camiseta rojilla, y la de Arnau Ferreres, coach catalán que formó parte del cuerpo técnico y que asumió el mando del equipo en el tramo decisivo del curso.
La marcha de Stephanie Mawuli cierra una etapa de dos temporadas en Zaragoza. La jugadora japonesa llegó en el verano de 2024 y se integró en un proyecto que ya venía creciendo, pero que en este tiempo ha reforzado su presencia entre la élite. Su paso por el club queda asociado a una fase de consolidación, ambición y resultados.
Mawuli se va con un palmarés importante como rojilla. Durante su estancia, el Casademont Zaragoza logró levantar la Supercopa LF Endesa, alcanzó el tercer puesto en Europa y peleó en la zona más alta de la Liga Femenina. También formó parte de un equipo que disputó finales y que obligó a sus rivales a exigirse hasta el último día.
En total, la japonesa disputó 114 partidos oficiales con Casademont Zaragoza. Más allá de los números, su presencia tuvo valor dentro de la rotación por su energía, su versatilidad y su capacidad para aparecer en diferentes contextos de partido. En el balance global de su etapa, firmó medias de 8,5 puntos y 2,2 rebotes por encuentro entre todas las competiciones.
En la última temporada, Mawuli participó en 30 partidos de Liga Femenina. Sus registros fueron de 6,8 puntos y 1,6 rebotes en 17 minutos de media, con un notable 45% de acierto en el triple. En Euroliga también tuvo presencia constante. Jugó los 19 encuentros del conjunto aragonés, con 5,6 puntos y 1,5 rebotes en 16 minutos.
Una despedida con cariño hacia Zaragoza
La despedida de Stephanie Mawuli tuvo un tono muy humano. La jugadora quiso acordarse de quienes la acompañaron durante su etapa en la capital aragonesa. También dejó claro que su vínculo con la ciudad va más allá de la pista. “Quiero dar las gracias a la afición y a mis compañeras de equipo, que siempre me han ayudado y apoyado en todo momento, incluso en los momentos difíciles para todos. Amo esta ciudad y os echaré mucho de menos”, expresó la jugadora japonesa.
Sus palabras explican bien el tipo de huella que deja. Mawuli no fue solo una pieza más dentro de una plantilla competitiva. Fue una jugadora querida por el entorno rojillo y reconocida por su profesionalidad. El club, por su parte, le agradeció su implicación durante estas dos temporadas y le deseó suerte en sus próximos retos.
Arnau Ferreres también pone fin a su etapa
La segunda salida anunciada fue la de Arnau Ferreres, integrante del cuerpo técnico durante la temporada y protagonista inesperado en el tramo más caliente del curso. El técnico catalán llegó el pasado verano como ayudante, dentro de un staff liderado por Carlos Cantero y en el que también trabajó junto a Marie Pierre Uriarte.
Su papel cambió de forma notable en la recta final. La baja de paternidad de Cantero, a falta de dos jornadas para terminar la fase regular, obligó a Ferreres a dar un paso al frente. Desde entonces, tomó las riendas del equipo con el playoff por el título en el horizonte. La situación no era sencilla. El margen de error era mínimo y la exigencia, máxima. Aun así, el equipo compitió hasta alcanzar la final de Liga. El desenlace fue duro, especialmente por ese final en Valencia que impidió devolver la eliminatoria a Zaragoza y pelear por el título ante su gente.

