La previa del Casademont Zaragoza - Covirán Granada: el último tren hacia la calma
No va más. La hora de la verdad, en la que fallar no está permitido ha llegado. El Casademont Zaragoza afronta este sábado uno de esos partidos que cambian el tono de una temporada, recibiendo al colista, el Covirán Granada, en el Príncipe Felipe, a partir de las 18.00 horas con la obligación de ganar para alejar definitivamente el fantasma del descenso y evitar un final de curso cargado de tensión. A falta de cinco jornadas para el cierre de la ACB, el margen sigue siendo corto y cualquier tropiezo puede volver a encender todas las alarmas.
La derrota de la pasada jornada en Girona (90-81) dejó heridas abiertas en el equipo de Joan Plaza. Más allá del resultado, preocupó la imagen de un bloque que volvió a desconectarse demasiado pronto del encuentro y que ofreció muchas dudas en defensa. El técnico catalán busca ahora una reacción inmediata de sus jugadores, consciente de que el calendario que queda por delante no invita precisamente a la tranquilidad. Es más, incluso da pánico, pues Valencia, Manresa, Murcia y Breogán -este último muy ganable- aparecen todavía en el horizonte, así que el duelo ante el colista se presenta como una oportunidad que el Casademont no puede dejar escapar.
Un Granada con el agua al cuello, pero competitivo
Enfrente estará un Covirán Granada que llega con el agua al cuello, aunque mucho más competitivo de lo que refleja la clasificación. El conjunto andaluz necesita ganar para seguir con vida de manera matemática (5 triunfos lleva y quedan 5 jornadas contando esta) y aterriza en Zaragoza dispuesto a aferrarse a sus últimas opciones. De hecho, el Príncipe Felipe se ha convertido en una pista especialmente favorable para los granadinos, capaces de llevarse la victoria en sus dos últimas visitas ligueras a la capital aragonesa.
El equipo de Arturo Ruiz, además, ha demostrado en las últimas semanas que no piensa bajar los brazos. Pese a las bajas y los problemas físicos que arrastra la plantilla, Granada ha conseguido mantenerse en muchos partidos gracias al talento de Luka Bozic y al ritmo que imprime Lluís Costa en la dirección. Las dudas físicas de jugadores importantes condicionan la rotación visitante, pero el bloque nazarí ya ha demostrado que sabe competir incluso en escenarios complicados.
Bell-Haynes vuelve al ruedo
La gran noticia para Casademont Zaragoza está en el regreso de Trae Bell-Haynes. El base canadiense vuelve antes de lo previsto tras superar la lesión en la mano izquierda que le ha tenido cuatro meses fuera de las pistas. Aunque todavía necesita recuperar sensaciones y ritmo competitivo, su presencia supone un refuerzo importante para un equipo que ha echado en falta generación ofensiva y liderazgo en muchos momentos del curso. DJ Stephens seguirá siendo la única ausencia confirmada en el cuadro rojillo.
De esta forma, el encuentro medirá dos estados de necesidad muy diferentes, pero igual de intensos. El Casademont Zaragoza quiere dar un paso casi definitivo hacia la salvación y cortar cualquier atisbo de angustia, suponiendo un triunfo un auténtico bálsamo, que se erige como casi definitivo, alcanzando las 10 victorias. Granada, por su parte, juega con la urgencia de quien sabe que una derrota puede significar el descenso. En medio de todo, el Príncipe Felipe dictará sentencia en un partido donde la presión pesará tanto como el baloncesto.

