El mejor amuleto del Real Zaragoza hacia la permanencia: una vuelta esperada

El Real Zaragoza es uno con Keidi Bare y otro equipo muy distinto sin él. Este sábado apunta a volver con el equipo, en un duelo clave. 
Keidi Bare / MARCOS CEBRIÁN
Keidi Bare / MARCOS CEBRIÁN

Keidi Bare cambia la suerte del Real Zaragoza. Literalmente. Los números demuestran la incidencia de un jugador que posee el bastón de mando de este equipo, la jerarquía emocional. Hoy estuvo en el regreso a los entrenamientos, después de que unas molestias musculares aconsejaran su ausencia ante el Córdoba.

Esa previsión deja una idea que este medio ya escribió. Si todo va bien, podrá estar en la final del sábado. Pero puestos a repetir las notas de ayer sigue vigente una advertencia: su situación fibrilar es ligeramente más delicada que la de Rober González, que también faltó en la cita del Arcángel.

Keidi Bare, imprescindible en el Real Zaragoza

La temporada deja una paradoja en Zaragoza. El futbolista que no puede faltar ha faltado muchas veces. Hay 15 ausencias en su temporada y 20 partidos jugados entre sus cuentas. Y la diferencia entre un cómputo y otro no admite ninguna discusión.

Sin Keidi Bare, el Real Zaragoza tiene un balance desolador: 5 puntos de 45 posibles. Con él, el registro es completamente diferente: 29 de 60. En las ramas más científicas se utiliza una valoración muy concreta para los datos más reveladores: ‘estadísticamente significativo’. El caso de Bare encaja en ese apellido: pocas veces una estadística pudo significar tanto.

El termómetro de la temporada

Bare es una referencia indiscutible para David Navarro, el norte de su modelo. Además del testigo directo de sus órdenes, es uno de esos futbolistas que son capaces de contagiar al otro, de multiplicar al resto. No parece casual que la mejor versión de todos coincida con la presencia de Keidi Bare, capataz del grupo, capitán en la luz o en la sombra.

En una temporada que se explica como una crisis sistémica, los mayores incendios coincidieron con su ausencia. Suplente para Gabi, su falta acentuó la caída de Sellés y ha sido el origen del peor tropiezo de David Navarro.

Un liderazgo especial a pesar de las lesiones

Con una dolencia recurrente en la rodilla y una tendencia casi crónica a los problemas musculares, Keidi Bare ha encontrado en las lesiones el mayor de sus fantasmas. Dos barreras marcan sus fronteras: en Zaragoza nunca pudo jugar más de 11 partidos seguidos y solo en una ocasión pudo superar los 30 partidos en una temporada

Al margen de ese lunar recurrente, David Navarro subraya la importancia de Bare en su plan. Siempre tuvo una sintonía especial con él y su regreso al banquillo ha resaltado esa afinidad. ‘Pitbull’ para todos y ‘gladiator’ para él, el final de curso admite una pista clara: sigue pareciendo imprescindible en la lucha por la permanencia.

Clave en el juego y talismán en la temporada, Keidi Bare marca la suerte del Zaragoza.