Mitxelo, el padre de Ibai Gómez: “Aunque esté en Primera RFEF, el Real Zaragoza siempre será un club de élite”
Ibai Gómez siempre tuvo un referente en su propia casa. Su padre, Mitxelo Gómez, representa el fútbol de barro y los goles sin glamour. Sus recuerdos están plagados de fútbol: 48 años en el Santutxu y 8 años en Lezama en la cantera del Athletic Club. Futbolista, entrenador, presidente, coordinador y formador. Su vida se explica a partir de un concepto simple: es un tipo de fútbol.
Ayer, Mitxelo Gómez celebró el anuncio oficial del Real Zaragoza. En la mayor tragedia del club, la apuesta de Lalo Arantegui se dirige hacia su hijo, Ibai. El mismo día del anuncio, Mitxelo Gómez atendió a Palmadas al Viento y contó los secretos de Ibai Gómez, una historia con 36 años de fútbol.
Ibai Gómez, entrenador vocacional
“Empezó a dirigir equipos desde muy pequeño y siempre supo que era lo suyo. Ahora casi tengo la sensación de que le gusta más entrenar de lo que nunca le gustó jugar”, dijo en una de sus declaraciones. En la conversación describió los secretos de su carrera, una aventura atípica en los dos carriles de su vida: el césped y los banquillos.
Ibai Gómez alcanzó la élite en un salto tardío, trazado a toda velocidad. Mitxelo define ese avance como un paso inesperado. En su camino en los banquillos habló también de todas sus influencias: “Marcelo Bielsa fue una figura clave para Ibai. Cuando jugaba para él, le pedía todos sus entrenamientos y sus apuntes. Ernesto Valverde también fue muy importante: es un entrenador excepcional. Y le influyó incluso en una época en la él no jugaba mucho. No me puedo olvidar de Joaquín Caparrós. Le fichó y, tras su lesión en su debut, le esperó. Le dio la vida”.
El reto del Real Zaragoza
El fútbol ha cerrado una historia en la que los caminos de Ibai Gómez y el Real Zaragoza se encontraron. La lesión de su estreno, una luxación de rótula, llegó ante el Real Zaragoza. Brilló años más tarde en La Romareda, con un gol que fue una sentencia para el Zaragoza hacia el descenso.
Unos años después, el fútbol le reservaba un capítulo en el presente, un desafío sin precedentes: “Creo que Ibai está capacitado para devolver al Zaragoza a Segunda. Se ha formado y siempre ha tenido vocación para los banquillos. Ya sabemos que el fútbol es muy traicionero, pero siento que tiene las condiciones necesarias. El Zaragoza ha confiado en él e Ibai ha confiado en el Zaragoza. Tenía otras opciones y otros equipos, pero Lalo Arantegui ha creído mucho en él. Y creo que Ibai ha acertado al elegir Zaragoza”.
En una de sus últimas reflexiones, dejó una idea simbólica, que sirvió para definir el impacto del juego que ha marcado a una familia: “El fútbol ha sido para nosotros una segunda oportunidad, una nueva vida”.
Mitxelo Gómez, el padre de Ibai, ensayó sin saberlo un titular para esta pieza: “Aunque esté en Primera RFEF, el Real Zaragoza siempre será un club de élite. El que pase por allí lo va a recordar toda la vida”.

