Paulino habla tras su salida del Real Zaragoza: "Teníamos los campos muy duros y había muchas lesiones"
Paulino de la Fuente ha roto su silencio. El extremo del Real Zaragoza, apartado de los terrenos de juego desde noviembre por una grave lesión de rodilla, ha repasado en el podcast Le Futbolin las claves del descenso del club aragonés a Primera RFEF. Y lo ha hecho sin medias tintas, señalando directamente a la estructura de propiedad como uno de los grandes problemas del vestuario.
El cántabro, con experiencia previa en clubes como el Málaga, el Pachuca o el Real Oviedo, no ha dudado en comparar la gestión zaragocista con la de otras entidades por las que ha pasado: "Donde he estado hay alguien que manda. Con el tiempo vas preguntando de quién es el club y te dicen que cada uno tiene una parte. Uno es de Miami, otro de Madrid y otro de no sé dónde, mucho grupo inversor".
Paulino apunta a la falta de una figura de autoridad clara como uno de los lastres del proyecto: "Luego estaba Fernando López, pero al no ser el dueño o la mano derecha del dueño tú vas a pedir explicaciones". Para el extremo, la solución pasa por centralizar el mando: "Creo que lo mejor que podría pasar es que haya alguien que manda muy cercano a la persona que pone el dinero en el día a día".
Lesiones, campos duros y una cocina inundada
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista tiene que ver con las instalaciones. El jugador relató la dificultad para resolver problemas básicos en una estructura tan fragmentada: "Teníamos los campos muy duros y había muchas lesiones. Cuando tienes ocho en la camilla todos los lunes porque les duele el sóleo y la espalda pues te preguntas por qué puede ser". Y añadió: "Vas a preguntar y te dicen que sí, pero tienes que preguntarle a siete personas a la vez para que se pongan de acuerdo. Y esto tarda muchísimo, pero en el fútbol profesional no hay tiempo para nada".
El estado de la Ciudad Deportiva también salió a relucir: "Salvo los dos campos del primer equipo y los vestuarios, está como está. Muchos días no podíamos desayunar porque la cocina se inundaba". Pese a todo, Paulino se mostró optimista con la nueva dirección deportiva: "Lo van a mejorar porque la gente que llegaba ahora viene con ideas. Van a mirar otros puntos del club y ya saben dónde atacar".
"Los principales culpables son los futbolistas"
Pese a señalar problemas estructurales, el extremo cántabro fue claro a la hora de repartir responsabilidades: "Los principales culpables son los futbolistas. Ni entrenadores ni directiva. Nos den de desayunar o no, hay que jugar y ganar". Aun así, considera que mejorar esos detalles puede marcar la diferencia en el futuro inmediato del club.
Paulino se mostró convencido de que el cambio de etapa puede ser positivo: "Me preguntan qué es lo mejor de esto. Y digo que creo que se van a empezar a hacer las cosas bien. Le pasó al Deportivo o al Málaga. Ahora ya sí que no queda otra". Sobre la llegada de Lalo Arantegui a la dirección deportiva, fue optimista: "Seguramente la persona que ha entrado tiene la idea de ayudar al club".
Por qué liberó su ficha en enero
El extremo también explicó el motivo detrás de la liberación de su ficha federativa en el mercado invernal, una decisión que facilitó la llegada de El Yamiq. Paulino reconoció el componente personal de esa decisión: "La persona que me firmó para estar ahí te pide un favor (Txema Indias). Ves que es una persona que está sufriendo y que te ha ayudado a nivel personal. Ves que lo está pasando mal y le digo: yo no voy a poder jugar y es egoísta tener mi ficha para nada".
Sobre las condiciones del acuerdo, fue transparente: "A nivel contractual no me cambia nada y solo me cambia que no podía jugar. Muchas veces firmas que en caso del descenso te desvinculas de una manera amistosa porque los salarios son imposibles de mantener". Y añadió una reflexión sobre la realidad económica del fútbol no profesional: "Imagínate que el club se tenía que hacer cargo cuatro o cinco años de un jugador. Es imposible. Para el club es lo mejor porque renueva y sanea como quiere".
"Nos estaban regalando la permanencia" y la presión en la grada
El cántabro también repasó el tramo final de temporada, en el que el Real Zaragoza llegó a tener opciones reales de salvación gracias a la mala racha de sus rivales directos: "Hubo un momento en el que nos estaban regalando la permanencia. El Cádiz estuvo 12 o 14 partidos sin ganar. Hubo cinco partidos en los que empatamos dos y perdemos tres y recortábamos puntos al descenso".
Sobre el ambiente vivido en el Ibercaja Estadio durante el tramo final, Paulino fue especialmente crítico con ciertas actitudes de la grada: "Hemos sufrido mucho en el estadio y he visto cosas que a nadie le gustaría ver. El último día ya vi de todo". El jugador hizo una distinción clara entre la presión legítima y los excesos: "Una cosa es que pites a un jugador en un cambio, que eso me parece normal, pero de ahí a ciertos cánticos o ciertas mofas... no me gustaron. A muchos jugadores no les haces un favor con eso".

