El Real Zaragoza está muy cerca de recuperar a una de sus promesas de cantera
El 19 de febrero de 2025, un rumor se extendió en las pasarelas de La Ciudad Deportiva. En las horas previas al duelo ante el Málaga en la Copa del Rey juvenil, el Real Zaragoza tomó una medida radical. Decidió imponer un castigo para cuatro de sus promesas: Pablo y Jorge Lambea, Denis Ruffo y Sergio Beltrán Ratón
El club decidió que no participarían el resto de la competición y les negó el fútbol hasta final de curso. Los jugadores habían descartado su renovación con el Real Zaragoza, al menos bajo las condiciones ofrecidas.
La medida se desarrolló además en el epicentro de un conflicto entre el club y su agencia de representación: Bahía Internacional. Una mirada profunda situó a los juveniles en un lugar débil, con dos visiones muy diferenciadas: eran los culpables del problema o los daños colaterales del relato.
Sergio Beltrán Ratón, una promesa de cantera
Pocos futbolistas poseen la proyección que se diseñó para Sergio Beltrán, uno de los mejores productos del fútbol zaragozano en su generación. Integrante de la quinta de 2007, Ratón siempre fue un delantero intuitivo, listo, hábil en el espacio reducido, con talento y goles en la piel.
Sin ser un delantero puro, siempre superó los dobles dígitos en la cantera del Real Zaragoza. Cuando el conflicto interrumpió su temporada, ya acumulaba 11 dianas en el curso. Restaban más de dos meses por jugar. Ante el castigo, no tardó en cerrar su siguiente estación: el Celta de Vigo.
Un año en Vigo
Su primer año lejos de casa no ha sido sencillo. Le costó integrarse en el modelo de juego y, en los primeros meses, sufrió en un puesto que no está diseñado para él, como carrilero. El avance de la temporada le ha favorecido y 7 de sus 10 goles han llegado en la segunda vuelta. En el centro del escenario.
Más adaptado a su nuevo ecosistema, Ratón cerró la temporada al alza, en el DHJ de un Celta saneado y feliz, que ha logrado rehacerse en los últimos años a partir de su cantera. Posee grandes generaciones, orgullo gallego y un entrenador con una confianza ciega en la cantera: Claudio Giráldez.
En ese contexto, la elección de Sergio Beltrán, que se rubricó con tres años de contrato en Vigo, tenía todo el sentido del mundo. Pero en el inicio de este verano, el Real Zaragoza proyectó un movimiento secreto: trabajaría para su regreso.
En negociaciones por su regreso
Beltrán supo poco al principio, pero siempre quiso volver sobre sus pasos. Hoy ese trayecto está más próximo que nunca. Fuentes próximas a la negociación sostienen que pronto se podrá cerrar una operación simbólica, enmarcada en el verano de los regresos, adelantada en Palmadas al Viento el pasado 26 de mayo.
El club diseñará para Ratón un plan concreto, en el que su promoción estará muy próxima a su sueño de siempre. De culminarse, ocuparía un lugar especial en el filial y se le espera además en la dinámica habitual del primer equipo.
La relación entre Bahía y el Real Zaragoza camina hacia la normalidad y Lalo Arantegui sitúa a la cantera como una de sus líneas maestras. En ese punto, el regreso de Sergio Beltrán Ratón está a punto de escribirse. El Real Zaragoza puede recuperar, solo un año después, a una de sus joyas perdidas.

