Las claves del Real Zaragoza para ganar al Granada: las pautas de David Navarro

El Real Zaragoza busca soluciones para ganar al Granada. Entre ellas está una razón fundamental: reconocerse ante el espejo 
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Marcos Cuenca en El Alcoraz | MARCOS CEBRIÁN

“Tenemos que recuperar el espíritu de Cádiz, el alma, la convicción. Debemos volver al punto de salida, recuperar esa esencia, volver a ser nosotros”.

David Navarro dejó una pauta escrita en la previa del duelo ante el Granada. En aquella declaración no solo hablaba de fútbol, sino de una batalla contra la lógica. El Real Zaragoza supo vencer entonces. Ahora, acumula un mes sin victorias. En ese punto, en su nueva última oportunidad, debe olvidar lo que ha perdido y recordar lo que hizo bien para ganar.

La pista de los triunfos

Las tres victorias con Navarro admiten un patrón: no estaban en el guion de casi nadie. Venció cuando estaba herido ante el Cádiz y supo sorprender a Almería y Racing. En esos duelos el equipo siguió las nociones esenciales del juego. Se comportó como una unidad y eligió una tarea compleja, de apariencia sencilla. Simplificó para ganar.

Frente a Cádiz, Almería y Racing nunca superó el 40% de posesión. Sumó el 33% ante el Cádiz, el 38% frente al Almería y el 39% ante el Racing. Tuvo de su lado un punto de eficacia que ha perdido en las últimas jornadas y jugó sin complejos, hasta reinar en las áreas. 

Venció precisamente en ese lugar, en el punto en el que se escriben los secretos de este juego. Logró ganar tres veces en torno a un registro: no encajó ningún gol y sumó 5 goles a su favor. Fácil, ¿no? Todo lo contrario.

El secreto está en las áreas 

En Cádiz, el Real Zaragoza tuvo ocasiones nítidas, pero solo disparó dos veces a puerta. A Kenan Kodro le bastó la primera para marcar. Frente al Almería, Rober González y Dani Gómez anotaron y el equipo solo disparó en cuatro ocasiones entre los palos.

El volumen se incrementó ante el Racing de Santander, con 7 disparos a puerta. Francho acertó en su asistencia para Dani Gómez y Sangalli introdujo en su propia portería un centro medido de Keidi Bare. La acción reflejó el poder de una dinámica. A veces los goles son un viaje amable, llegan sin necesidad de comprar el billete.

Un mes sin victorias para el Zaragoza

Aquel 29 de marzo el Real Zaragoza cantó su última victoria. Desde entonces se han jugado cinco partidos. Dos derrotas y tres empates. Leganés, Mirandés, Córdoba, Ceuta y Huesca. ¿Qué sucedió entonces? El equipo se desfondó en la semana de tres encuentros y sus piezas más básicas perdieron frescura y explosividad.

Además, el fútbol obligó a que el Zaragoza cambiara su piel, a que fuera protagonista durante más tiempo. Y perdió donde antes había vencido. El patrón se modificó ante rivales más próximos. El Zaragoza gobernó en el juego, pero no supo trasladar su dictado al marcador.

Más volumen, menos acierto

Ante Leganés y Córdoba sumó un 46% y 43% de posesión. Llevó la pauta en los tres partidos restantes -Mirandés (59%), Ceuta (53%) y Huesca (61%)- y llegó a acumular un volumen mayor de ocasiones. Pero le faltó ese colmillo que sí tuvo en la llegada de David Navarro, el acierto de sus primeras veces. 

Los registros de Mirandés, Ceuta y Leganés fueron los más llamativos. El Zaragoza sumó 69 remates totales, con 18 disparos entre los palos para marcar solo cuatro goles. Falto de piernas, peleado con su suerte, falló goles cantados y tantos que esperó marcar.

La clave del Real Zaragoza para vencer al Granada 

Frágil en el momento de la verdad, perdió en el intercambio de golpes o cuidó peor los detalles. Probó sistemas distintos y nombres diferentes, pero cayó con 4-4-2 en línea, con una franja de tres mediapuntas o con un rombo en su media.

Hoy necesita más que nunca volver sobre sus pasos y enterrar otra vez su corsé. Solo así cambiará su suerte y podrá alcanzar un triunfo que sirva para creer, incluso cuando todo parece perdido. Para lograrlo, el equipo debe simplificar de nuevo. Y reconocerse ante el espejo.