Crónica del SD Huesca 1-1 UD Las Palmas: Lukovic neutraliza el golazo de Enol
La SD Huesca regresó a la competición tras una semana atípica marcada por un virus gastrointestinal que obligó a suspender su último encuentro. El equipo de Sergi Guilló mostró carácter y solidez frente a una UD Las Palmas que solo pudo rescatar un punto en los minutos finales, tras un partido muy trabajado por los azulgranas.
El técnico catalán introdujo varias novedades en la alineación. Hugo Pérez acompañó a Pulido en el eje de la defensa, mientras que Ángel Pérez, el lateral zaragozano, sorprendió actuando como extremo izquierdo. La ausencia de Óscar Sielva fue la nota destacada entre los descartes.
El Huesca comenzó mandando. En los primeros compases, una jugada de estrategia tras un córner casi se convierte en el 1–0 con un cabezazo de Kortajarena que se marchó rozando el palo. Fue una declaración de intenciones: presión alta, intensidad y transiciones rápidas, el guion que más gusta a Guilló. Kortajarena y Luna fueron claves en esa labor de desgaste, cortando líneas de pase y lanzando contras peligrosas.
El encuentro entró en una fase más cerrada, sin apenas ocasiones, hasta que justo antes del descanso la pizarra de Sipán volvió a dar frutos. Toni Abad sacó de banda hacia Dani Luna, que devolvió entre líneas para el lateral valenciano. Este centró con precisión y Enol, con un poderoso remate de cabeza, firmó el 1–0. El delantero asturiano confirmó su gran momento con un gol de ariete puro.
En la segunda mitad, Guilló movió el banquillo en busca de piernas frescas y equilibrio. Entró Ojeda por Luna, mientras Las Palmas dio un paso al frente en busca del empate. Los canarios apretaron, pero el Huesca se mostró sólido y ordenado, sin conceder ocasiones claras.
Con el paso de los minutos, el técnico azulgrana reforzó el bloque con Arribas y Manu Rico, que sustituyeron a Portillo y Ángel Pérez, buscando contener el empuje rival. En los instantes finales, Guilló apeló a la experiencia dando entrada a Sielva y Sergi Enrich para asegurar el resultado.
El Huesca tuvo incluso el segundo. Ojeda probó los reflejos del guardameta insular con un potente disparo que obligó a una gran intervención. Poco después, Manu Rico estuvo a punto de hacer historia con un lanzamiento desde el centro del campo tras un robo de Ojeda, que a punto estuvo de colarse en la portería visitante.
Sin embargo, cuando el partido agonizaba, llegó el castigo. Lukovic cazó un balón en la frontal y, con un disparo ajustado, empató el encuentro a falta de diez minutos. El tanto privó al Huesca de una victoria merecida, aunque dejó buenas sensaciones tras el parón forzoso.