El Casademont Zaragoza acelera su reconstrucción con las salidas de Watson y Wright-Foreman
La salvación en Lugo fue una liberación, no una coartada. El Casademont Zaragoza celebró la permanencia como exigía el momento, pero el paso de las semanas está dejando claro que el club no quiere convertir aquel final agónico en argumento de continuidad. El club aragonés confirmó este sábado las salidas de Nate Watson y Justin Wright-Foreman, dos jugadores que no seguirán vinculados al proyecto rojillo. Sus despedidas se suman a las ya conocidas de Bojan Dubljevic, DJ Stephens y Christ Koumadje, en un movimiento que evidencia una renovación profunda tras un curso marcado por la irregularidad, el sufrimiento y una permanencia celebrada casi como un título.
La marcha de Nate Watson y Justin Wright-Foreman confirma que el Casademont Zaragoza no quiere quedarse a medias tintas en su remodelación. Ambos jugadores llegaron al club en contextos diferentes, aunque ninguno ha terminado encontrando continuidad dentro del proyecto. Watson aterrizó en Zaragoza durante la temporada 2024/25, con el curso ya iniciado. Sin embargo, la última campaña la disputó lejos del Príncipe Felipe, cedido en el Panionios griego.
Su caso generaba cierta expectación, sobre todo porque el juego interior del Casademont Zaragoza sufrió durante varios momentos del año, pero lejos de ser una opción, el club ha ejecutado la vía rápida y tampoco volverá a vestir la elástica rojilla este curso. De hecho, el pívot norteamericano había vestido la camiseta aragonesa en 14 partidos de Liga Endesa en los que firmó unos promedios de 6,8 puntos, 2,1 rebotes, 5,1 de valoración y 12,57 minutos por encuentro. Sus números no fueron suficientes para ganarse un sitio de cara al nuevo curso y el club ha optado por no prolongar su etapa y liberar una plaza en una zona que necesitará refuerzos de peso.
Wright-Foreman, un jugador microondas en un curso de urgencias
El caso de Justin Wright-Foreman fue distinto. El exterior estadounidense llegó con la temporada muy avanzada, a finales del mes de febrero, en un momento de máxima necesidad. Su fichaje respondió a una urgencia clara: sumar puntos, desequilibrio y recursos ofensivos para ayudar al equipo en la pelea por la permanencia. También suplir la baja del lesionado Bell-Haynes y el recién despedido Josh Richardson y, básicamente, asumir el papel de punta ofensiva en el juego exterior.
De esta forma, el americano disputó también 14 partidos en Liga Endesa con el Casademont Zaragoza. Sus medias fueron de 11,6 puntos, 1,1 rebotes, 1,5 asistencias y 8 de valoración en 19,44 minutos por encuentro. Dejó momentos de calidad y alguna actuación importante, pero su paso por Zaragoza tuvo fecha de caducidad desde el principio.
Una plantilla en plena transformación
El comunicado del Casademont Zaragoza fue breve, pero significativo. El club agradeció a ambos jugadores “su trabajo y profesionalidad durante su etapa en Zaragoza” y les deseó suerte en sus próximos retos personales y profesionales. La lista de despedidas ya es larga. A Watson y Wright-Foreman se unen los nombres de Bojan Dubljevic, DJ Stephens y Christ Koumadje. Cinco salidas que afectan a perfiles muy distintos, desde jugadores interiores hasta piezas exteriores. El mensaje es claro, pues la dirección deportiva quiere cambiar la cara de un bloque que no rindió como se esperaba. De hecho, no estuvo ni cerca en su gran mayoría.
Sin embargo, la realidad es que la reconstrucción no pasa solo por los jugadores. El club tiene pendiente una decisión clave: el entrenador. Tras una temporada marcada por la inestabilidad en el banquillo, la elección del técnico será determinante para dar forma al nuevo Casademont Zaragoza. Algunos nombres como el de Txus Vidorreta ya se resuenan por varios medios regionales, pero por el momento el club no ha comunicado ninguna decisión respecto a este tema. Lo único seguro es que en una plantilla con tantas novedades y tanto cambio, la figura del entrenador será todavía más decisiva.

