La derrota del Mirandés eleva las opciones de salvación de la SD Huesca, que deja de ser penúltima

La SD Huesca, sin méritos propios, sigue con vida en una lucha por la permanencia que puede llegar a su fin en caso de no ganar al Real Zaragoza
Jesús Álvarez se perderá el choque ante el Mirandés / LaLiga
Mirandés y Huesca tienen el goal average particular empatado / LaLiga

La jornada 36 se cerraba ayer en Riazor con una noticia que, dentro de la crudeza del momento, devuelve algo de oxígeno a la SD Huesca. La derrota del Mirandés por 3-1 ante el RC Deportivo permite a los azulgranas abandonar la penúltima posición apenas 24 horas después de haber caído en Ipurúa. Un movimiento mínimo en la clasificación, pero significativo en un goal average general que puede ser determinante al término del curso: el Huesca, sin méritos propios, sigue con vida en una lucha por la permanencia que se ha convertido en una carrera de resistencia.

Porque la realidad no cambia en lo esencial. El conjunto de José Luis Oltra continúa a cinco puntos de una salvación que marca un Cádiz en caída libre, el peor equipo de la segunda vuelta. Sin embargo, el contexto competitivo empieza a abrir pequeñas grietas por las que el Huesca trata de colarse. Los tropiezos constantes de sus rivales directos están evitando que la distancia sea definitiva, manteniendo con vida a un equipo que, pese a encadenar diez jornadas sin ganar -igualando su peor racha en Segunda División-, sigue encontrando argumentos para creer.

En este escenario, las probabilidades, generadas por la IA de Be Soccer, refleja ese ligero cambio de tendencia. La SD Huesca ha pasado de tener un 10% de opciones de permanencia a un 16% en apenas dos semanas, un crecimiento notable teniendo en cuenta su dinámica. Aun así, el margen sigue siendo mínimo si se compara con sus rivales directos: el Real Zaragoza cuenta con un 27% de opciones de salvarse, el Mirandés se sitúa en un 18%, mientras que el Cádiz se agarra a ese 58%, que va decayendo. Por arriba, equipos como el Real Valladolid (83%), Real Sociedad B (97%) o Leganés (98%) cuentan con más margen, dejando al Huesca en una situación límite, pero no definitiva.

El calendario, sin embargo, no espera. Restan seis jornadas y las cuentas son claras: el Huesca necesita ganar al menos cuatro partidos para tener opciones reales de permanencia. Y el primero de ellos pasa por un duelo que puede marcar el destino de ambos clubes: el derbi aragonés ante el Real Zaragoza. Un partido que trasciende lo emocional y se convierte en una auténtica final. Porque, a estas alturas, perder no es solo ceder tres puntos: es acercarse peligrosamente a una Primera Federación que ya asoma en el horizonte.