Previa del Eibar - Huesca: romper la lógica en Ipurúa

Eibar y Huesca, mejor local y peor visitante de la categoría, se miden a las 18.30 en Ipurúa. Los de Oltra, que han recuperado sensaciones, visitan Ipurúa sin otra alternativa que sumar los tres puntos
Los de Oltra visitan al mejor local de Segunda División / SD Huesca
Los de Oltra visitan al mejor local de Segunda División / SD Huesca

La SD Huesca afronta este domingo una de esas citas que pueden marcar la temporada. Visita a la SD Eibar en Ipurúa, en un duelo correspondiente a la jornada 36 de LaLiga Hypermotion que enfrenta a dos equipos con dinámicas y objetivos radicalmente opuestos. El conjunto armero llega lanzado. Octavo clasificado, a tan solo tres puntos del play-off, el Eibar se ha convertido en el mejor equipo de la segunda vuelta. Todo lo contrario que un Huesca que, pese a las últimas mejorías, sigue anclado en la vigésima posición, a cinco puntos de una permanencia que marca un Cádiz en caída libre. Nueve jornadas sin ganar pesan demasiado en una clasificación que no espera a nadie. Aunque siguiendo la lógica de esta 'Hypertensiones', la victoria oscense está cantada.

Sin embargo, más allá de los números, las sensaciones han cambiado. El equipo de José Luis Oltra viene de competir de tú a tú ante rivales de la zona alta como Las Palmas y el propio Deportivo, dejando brotes verdes que invitan a creer. De hecho, el técnico valenciano lo resumía con claridad en la previa: ve al equipo con otra actitud, con más ganas, aunque también recuerda que eso es lo mínimo exigible en la situación actual. Porque ya no basta con competir; ahora toca ganar. Y tendrá que hacerlo con una línea defensiva en cuadro.

El escenario, eso sí, no invita precisamente al optimismo. Ipurúa se ha convertido en un auténtico fortín esta temporada. Solo dos equipos han sido capaces de asaltar el feudo armero… y ambos ocupan puestos de descenso (Cultural y Real Zaragoza). Un dato que refleja la dificultad del reto al que se enfrenta un Huesca que, además, es el peor visitante de la categoría (con suma diferencia). Cambiar esa dinámica fuera de casa se antoja imprescindible si quiere mantener viva la llama de la permanencia. Y pese a las circunstancias, el equipo no estará solo. Más de un centenar de aficionados azulgranas acompañarán al Huesca en Eibar, dentro del desplazamiento organizado por el club. Una marea que, una vez más, no falla en los momentos más delicados.

La SD Huesca aterriza con la zaga en cuadro

En el plano deportivo, Oltra se verá obligado a recomponer su defensa. La baja de Jorge Pulido, que vio la roja directa en el último minuto frente el Deportivo, deja un hueco importante en el eje de la zaga, al que se suma la ausencia de Joaquín, todavía lejos de su mejor estado físico y con el objetivo puesto en el derbi. Y la peor noticia llega con la incógnita que se presenta con el estado de Toni Abad, cuyo estado físico preocupa tras su reciente regreso, lo que obligaría a reajustes en el lateral derecho.

La buena noticia llega en la medular, donde Óscar Sielva y Jaime Seoane regresan a la convocatoria. Eso sí, todo apunta a que lo harán desde el banquillo, dado el notable rendimiento reciente del centro del campo azulgrana, uno de los pilares sobre los que se ha sustentado la mejoría del equipo en las últimas jornadas. Por ende, siete finales por delante y el margen de error reducido a la mínima expresión: el Huesca se presenta en Ipurúa con la obligación de dar un paso más. El tiempo se agota y si quiere seguir creyendo, necesita empezar a ganar ya.