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El Épila se despide con honor del sueño copero

Cardassar
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Épila
FINAL

El CF Épila cae derrotado en los penaltis ante el Cardassar en un partido que acabó con nueve jugadores y dice adiós al sueño de enfrentarse a un Primera

No pudo ser. El CF Épila se despidió de la Copa del Rey de la forma más trágica posible, en la tanda de penaltis. El equipo aragonés rozó el pase a la siguiente fase pese a tener que luchar a contracorriente tras acabar el partido con sólo nueve jugadores. El Épila rozó la heroica, pero sería el portero local el que se puso el traje de héroe para detener hasta dos penas máximas y desatar la locura en San Llorenç de Cardassar.

El partido entre el Cardassar y Épila sólo podía entenderse como una final para dos equipos deseosos de hacer historia. Recibir a un equipo de Primera División —no participante en la Supercopa de España— era el principal premio, además de una prima de 23.000 euros, un salvavidas para un club modesto dadas las circunstancias actuales. Tales premios se quedaron en Mallorca, donde el Cardassar pudo celebrar el pase en su estadio, y junto a gran parte de su afición.

Máxima igualdad entre Cardassar y Épila

El partido comenzó con la intensidad que se le presuponía a un choque como este. El Épila, pese a todos los condicionantes, fue un duro oponente para el equipo balear, teniendo en las botas de Hamza la mejor ocasión durante la primera mitad. La igualdad sería patente en la segunda mitad, con ocasiones para los dos equipos. Con el partido agonizando y a punto de llegar a la prórroga, Oberé sería expulsado, dejando al Épila en inferioridad numérica durante la próxima media hora. El conjunto local aprovechó la superioridad, haciéndose con el balón y controlando los tiempos del partido pese a algún arrebato visitante que a punto estaría de desequilibrar la balanza. De nuevo, al igual que sucedería al final de los noventa minutos, otro jugador del Épila sería expulsado. Adrián vería la segunda amarilla y dejaría al Épila con sólo nueve jugadores sobre el campo en la recta final de la prórroga.

Exhaustos, pero con la cabeza alta tras haber aguantado pese a la inferioridad numérica. Así es como empiezan las grandes historias en el fútbol. Pero esta vez, el Épila se topó con los postes y un colosal Ángel que evitaron la rúbrica de una gesta histórica para el equipo aragonés. Luis Costa, Iván Falo y Turrubia fueron los encargados de materializar sus penas máximas. Pero el portero local adivinaría las intenciones de Berdún para poner por debajo a los de Luis Leal y Adrián Redondo mandaría su disparo al travesaño para poner punto y final al sueño del Épila.