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Julia Arias, la recompensa al esfuerzo en el Anagán Stadium Casablanca

ENTREVISTA SPORTARAGON

Hablamos con la jugadora de Anagán Stadium Casablanca, Julia Arias, quien ha sido una de las grandes revelaciones en la temporada de su debut en Liga Femenina 2

Julia Arias (Huesca, 1997) ha sido una de las grandes revelaciones del Anagán Stadium Casablanca de Liga Femenina 2 en la recién finalizada temporada, con un brillante papel del colectivo con 12 victorias y la 8ª posición del grupo C. Ha pasado previamente por el CBF Huesca, Gerona, Mann Filter Zaragoza y Helios. Es graduada en terapia ocupacional y estudia enfermería. ¡Hemos hablado con ella!

¿Qué valoración hacéis de la temporada?

Estamos satisfechas. La clave ha sido la evolución que hemos ido llevando a lo largo de la temporada. Empezamos siendo jugadoras de baloncesto que entrenábamos juntas, y hemos acabado siendo un equipo. Las veteranas absorbían de las características de las jóvenes y viceversa; y todo ello nos ha dado la opción de alcanzar el número de las 12 victorias. ¡Se me ha hecho corta la temporada!

El pasado mes de octubre, hablamos con vuestro entrenador, José Descartín. Nos contaba que lo que primaba en Anagán Stadium Casablanca es la formación por encima del resultado. ¡Pues habéis logrado las dos cosas! 

Así es, desde el principio se nos comentó que era un equipo de formación. Un proyecto que pretendía ser un escalón entre las categorías base y el primer equipo de Casademont Zaragoza. Algunas jugadoras han estado subiendo y bajando al primer equipo, otras júniors de la cantera del Stadium Casablanca nos ayudaban… Todo eso nos ha enriquecido como equipo.

José Descartín da instrucciones en un tiempo muerto. Foto: Raúl Morales

Y en tu plano individual, ¿Cómo has visto tu debut en la LF2?

En principio, yo estaba como jugadora de Old School de Primera Nacional. Es cierto que han contado conmigo más de lo que esperaba. He estado entrenando y dando todo de mi, y al final de temporada se dio la circunstancia de que tuve más minutos, por desgracia motivado por la lesión de mi compañera Elena Cobos. He tratado de responder adecuadamente a lo que se esperaba de mi. Para una chica como yo, después de tantos años jugando a baloncesto, tener un caramelito (en referencia a la LF2) cerca, hace que vaya a ir a comerlo sea como sea.

Julia Arias, en el encuentro ante Joventut. Foto: Raúl Morales

Beatriz Royo ha firmado una temporada sublime en vuestra plantilla. ¿Cómo es compartir vestuario con ella? ¿Qué os transmite?

Es una jugadora totalmente experimentada en la categoría, ha hecho un temporadón. Nos aporta ese conocimiento y confianza tan necesaria en la categoría. En algún partido del inicio, yo le decía ‘bueno ¿hoy qué, Royo?’. Y ella me contestaba ‘hoy ganamos, cómo no vamos a ganar’. Yo estaba un poco incrédula, no lo tenía del todo claro, pero luego lo sacábamos adelante. Ella nos convencía con esa mentalidad.

Beatriz Royo ha hecho un temporadón y nos convence de poder ganar cada partido

¿Sabes ya dónde estarás la próxima temporada?

No he hablado con nadie todavía sobre ello. Ahora seguimos entrenando y deduzco que habrá continuidad con el equipo en la categoría. Yo, desde luego, si cuentan conmigo estaré encantada de seguir un año más.

Un paso importante que diste en su momento, fue el hecho de salir muy joven a Gerona. ¿Cómo fue y qué lo motivó?

Fui a Gerona porque tenía allí los estudios que quería realizar de enfermería y había un buen nivel de baloncesto. Contacté con el club y no hubo ningún problema para estar con ellos y entrenar incluso en verano. Sin embargo, creo que no era el mejor momento para salir de la burbuja e irme de casa. Emocionalmente no estuve mal, pero tampoco bien del todo, así que decidí volver. A veces, las circunstancias te llevan por un camino que no esperabas, pero te termina llenando.

Cuéntanos también sobre ese salto a la terapia ocupacional, cómo lo completaste, y ahora de nuevo en enfermería

Cuando solicité el traslado de Gerona a Zaragoza y Huesca, no tenía la opción de seguir con enfermería, pero apareció la opción de terapia ocupacional. Sinceramente, cuando empecé el primer día no tenía ni idea de lo que es un terapeuta ocupacional. Es una profesión muy poco reconocida, pero es un trabajo muy gratificante al buscar que las personas sean lo más autónomas posibles, independientemente de que tengan problemas sociales, discapacidad intelectual o un deterioro cognitivo por la edad. Era algo que no conocía y me ha acabado gustando. Estoy súper contenta, me ha enriquecido y me va a aportar muchísimo ahora que he retomado enfermería; ambas buscan el bienestar de la persona. En terapia ocupacional, el mercado laboral es muy complicado, porque no es una profesión muy reconocida en España. Enfermería sé que me va a aportar la posibilidad de encontrar trabajo prácticamente cuando acabe.

 

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