La incertidumbre provocada por la Covid-19 movió ficha en los entrenadores. Hace unos días se reunieron mediante videoconferencia para poner pie en pared y plantear la competición por medio de lo que se denomina “burbujas”. Básicamente concentrar partidos durante la primera vuelta a la espera de que en la segunda se pueda disputar con normalidad. Ahora son los capitanes de los equipos quienes han dado su opinión. Los que han puesto la voz de los jugadores.
Así, la junta directiva de la Asociación de Jugadores de Balonmano (Ajbm) ha emitido un concreto comunicado en el que califican de “necesario” un consenso entre los organismos pertinentes y “un protocolo unificado” para los deportistas, piden la realización de pruebas antes de cada jornada de competición para lo que solicitan ayuda económica externa, -son conscientes de que los clubes no pueden sufragarlas- y dicen que el actual formato de liga “no permite margen de maniobra” ante posibles aplazamientos.
Hoy mismo, la Covid-19 ha aparecido en un jugador del Granollers que ha dado positivo por lo que el amistoso contra Puerto Sagunto ha sido suspendido. También hay diferentes protocolos de actuación en función de las comunidades autónomas. Por ejemplo, el Bada Huesca jugó los amistosos contra Bidasoa, en Guipúzcoa, con público y no se sabe si lo habrá en el Palacio. Otro ejemplo, los equipos gallegos no han disputado amistosos de pretemporada, tal como le ha sucedido al Villa de Aranda por lo que su desventaja respecto al resto de equipos está allí.
Y mientras, el Bada Huesca sigue afinando su puesta a punto. Los únicos que no entran en los entrenamientos son los lesionados: Álvaro del Valle y Domingo Mosquera. Los entrenamientos son con la idea fija de que el 2 de septiembre abren la competición contra el Nava del exBada Huesca Felipe Mota.
Nolasco no esconde que las sensaciones son buenas, que el equipo entrena y se acerca a pasos agigantados a lo que quiere, y lamenta esas lesiones que impiden al grupo estar a plenitud.