Gabriel Olaseni o cómo ganarte la renovación en cuatro partidos

El pívot llegó al cuadro maño como una solución de emergencia para la recta final y acabó ganándose la renovación hasta 2028 tras cuatro partidos en los que demostró oficio, adaptación inmediata y nivel ACB
Olaseni / ESTHER CASAS ACB PHOTO
Olaseni / ESTHER CASAS ACB PHOTO

Parecía que venía de paso. Que, como mucho, podría ayudar en la frágil zona interior del Casademont Zaragoza para acabar la temporada con dignidad. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, el papel de Gabriel Olaseni en los cuatro últimos partidos para los que fue fichado dejó patente que su rendimiento estuvo muy por encima de las expectativas. Como poco, se había ganado el derecho a tener la opción de continuar el próximo curso.

Y así ha sido. El Casademont Zaragoza ha anunciado en la mañana de este lunes la continuidad del pívot de 34 años hasta 2028 en un movimiento que significa asegurar el quinto jugador de la plantilla, dejando solamente la incógnita en Robinson, quien tiene contrato hasta junio. En ese caso, club y jugador deberán decidir si prolongan su vínculo o si ponen punto final a su etapa en Zaragoza.

La realidad es que, en pleno 13 de mayo y a falta de cuatro jornadas, el británico de 208 centímetros llegó desde el Mersín turco como un pívot de ciertas garantías, con buenos últimos números (11 puntos, 7,9 rebotes y 1,7 asistencias en más de 25 minutos), pero también rodeado de dudas por el contexto de una posición que tenía un agujero tras varias apuestas interiores fallidas: Joel Soriano, su sustituto, Christ Koumadje, Emir Kabaca, que pasó todo el curso lesionado. Mientras tanto, Bojan Dubljevic seguía lejos de su mejor nivel y Devin Robinson, en ocasiones junto a Jaime Fernández, había tenido que alternar minutos como solución interior de emergencia.

De esta forma, sin haber entrenado apenas con sus compañeros y solamente consciente de que "iba con los de rojo", Olaseni disputó 10 minutos y aportó 7 puntos ante Manresa. Fue una primera muestra de que podía sumar desde el primer día. De hecho, dejó un dato curioso: fue el único jugador del Casademont Zaragoza con +/- positivo, con un +3 en pista. Además, superó de inmediato a Koumadje en la rotación, quien si ya tenía pocas oportunidades, desde la llegada del nuevo pívot no volvería a aparecer. Casi ocho días después llegó el turno ante el UCAM Murcia (90-100). Ahí estuvo algo más discreto, aunque cumplió con su papel: 6 puntos, 8 rebotes y 9 créditos de valoración.

El partido en el que Olaseni se ganó la renovación

Aquello fue solo el comienzo. Su verdadera carta de presentación llegó contra el Valencia Basket, en el que firmó su mejor partido con la camiseta rojilla. En el penúltimo encuentro de la temporada, con muy poco margen y frente a un coloso como el conjunto taronja, el interior británico mostró su versión más completa. Fue un auténtico ejército de un solo hombre: 13 puntos en apenas siete minutos y 25 en total, además de 7 rebotes y 26 créditos de valoración.

Básicamente, aquella noche, el británico saco a relucir las características prometidas. Fuerza, capacidad para amedrentar y una notable economía de movimientos para fabricar sus propias canastas o forzar viajes al tiro libre. Todo ello sin ser un ‘5’ especialmente alto para la posición, pero sí un jugador muy ordenado tácticamente y con muy buenos hábitos tácticos. Una palabra lo define mejor que ninguna otra: oficio.

Finalmente, en Lugo, en una última jornada que todavía provoca una sonrisa al recordar el triple de Spissu, Olaseni tuvo un papel algo más secundario. Aun así, jugó casi 25 minutos y fue el pívot titular con todas las de la ley. Firmó 10 puntos y 4 rebotes. Su valor volvió a estar en lo mismo: competir, no conceder facilidades al rival, cumplir en la pintura y tomar buenas decisiones.

Con todo ello, el resto ya es historia. La Virgen del Pilar se apareció en Lugo, el Casademont Zaragoza seguirá en ACB y buena parte de la plantilla hizo las maletas. Koumadje, Dubljevic, DJ Stephens, Watson, Marco Spissu, Wright-Foreman y Joaquín Rodríguez no continuarán. Hoy por hoy, el club solo tiene asegurados para el curso 2026/27 a Bell-Haynes, Yusta, Jaime Fernández y Miguel González, además de Olaseni. La otra gran incógnita es Devin Robinson, a quien le quedan apenas ocho días de contrato, hasta el 30 de junio, salvo que ambas partes acuerden su renovación.

Dudas y certezas sobre Gabriel Olaseni

Al ser un jugador que en diciembre cumplirá 35 años y al haber firmado dos temporadas por el Casademont Zaragoza es lógico que aparezcan ciertas dudas alrededor de su continuidad. Olaseni ha demostrado tener nivel ACB, compromiso inmediato y una adaptación rapidísima a un contexto muy delicado. Llegó sin margen, con el equipo en plena pelea por la permanencia y respondió como un pívot fiable, competitivo y con oficio. Eso, en una plantilla que necesita reconstruir muchas piezas, no es poca cosa.

La incógnita está ahora en el rol que tendrá dentro del nuevo proyecto. Su renovación no debería entenderse solo como una apuesta sentimental por cuatro buenos partidos, sino como la continuidad de un interior que puede dar solidez, experiencia, capacidad intimidatoria y rendimiento desde el primer día. Otra cuestión será saber si el Casademont busca un pívot titular por delante de él o si Olaseni parte con galones para ocupar ese sitio. La edad invita a medir esfuerzos, pero su rendimiento invita a confiar. Ahí estará una de las claves del verano rojillo: decidir si el británico será el ancla principal de la pintura o una pieza de lujo para completar una rotación interior más ambiciosa.