Diario del Mundial 2026: Inglaterra presenta su candidatura ante Croacia (7/39)
Inglaterra y Croacia protagonizaron uno de los mejores partidos del torneo. El duelo se jugó a todo trapo, ofreció alternativas y situó a la selección de Tuchel en el pelotón de las candidatas. Venció por 4-2 a la Croacia de Luka Modric, Iván Perisic y Zlatko Dalic.
El intercambio de golpes fue constante, en uno de esos encuentros que confirman que el Mundial empieza muchas veces. El duelo reunió dos ingredientes complementarios: la capacidad competitiva de Croacia y la pegada de Inglaterra. El fútbol de Harry Kane, un jugador total, caminó por su cuenta. Siempre a favor de dos cosas: el engranaje colectivo y el espectáculo.
Inglaterra, una batalla ante la historia
Thomas Tuchel administra una herencia complicada: Inglaterra acumula sesenta años de sueños rotos. En ese camino se han perdido generaciones únicas, que nacieron con grandes promesas, con un techo de cristal entre sus cuentas. Las dos últimas, que forman la raíz de esta historia, alcanzaron dos subcampeonatos en la Eurocopa y un cuarto puesto en Rusia. Un mérito incuestionable en cualquier otro lugar, pero insuficiente en la cuna de este deporte. Inglaterra es un país que nunca se explicó sin el fútbol.
Tuchel ha tomado muchas decisiones impopulares en su lista. Las defiende bien, porque siempre fue el artífice de equipos de autor. El fútbol le podrá perdonar que haya descartado a Harry Maguire o Trent Alexander-Arnold. Costará mucho más olvidar que se haya dejado en Inglaterra a Cole Palmer, Adam Wharton y Phil Foden. Ni siquiera el mejor anuncio de la historia de las convocatorias, que nació al ritmo de `Come Together´, puede hacer que olvidemos algunas de las bajas.
Harry Kane, un futbolista total
El que nunca puede faltar es Harry Kane, un delantero poliédrico, capaz de planear el fútbol de todos. Lleva el 9 a la espalda pero bajo ese número esconde un mundo entero: queda la sensación de que le sentaría bien cualquier dorsal. Kane se mueve con naturalidad en la base: baja, recibe y distribuye, con pies de mediocentro y un concepto global del juego. Cerebral. Exquisito. Y con mil goles en su piel: 10 ya en los Mundiales.
El primero lo marcó desde los once metros, tras la foto finish, y el segundo llegó de cabeza, en una de las armas secretas de Inglaterra y todo el fútbol inglés: el balón parado. ¿Cómo es posible que el delantero al que todo el mundo quiere marcar rematara completamente solo? La respuesta se ajusta a una fórmula simple y un concepto muy amplio: Harry Kane es un tipo listo.
El carácter competitivo de Croacia
Croacia siempre se entendió a partir de su espíritu competitivo. Hoy abraza una mezcla generacional, en la que Modric y Perisic todavía resisten, mientras Gvardiol, Baturina, Sucic, Musa o Pasalic recogen el testigo. Si el equipo croata siempre tuvo un alma especial, todos supimos que nunca se iba a rendir en Dallas. Empató dos veces el partido (con golazos de Baturina y Musa) y siguió vivo en todo el segundo acto. También después de que Bellingham se desencadenara y marcara el tercero de Inglaterra.
La sentencia llegó en la fase del juego que mejor le sienta a los Three Lions. Si tiene problemas en el fútbol posicional, es capaz de volar a la carrera, con Rice, Anderson o Kane como lanzadores y Madueke, Gordon, Saka y Rashford en el sitio de los velocistas. En el momento de la verdad fue Rashford el que se desató, aerodinámico y sutil, para marcar el 4-2 definitivo.
Una semana de Mundial
La jornada había empezado con el empate y la decepción de Portugal ante la República Democrática del Congo y se cerró con el triunfo de la alegre Colombia. Entre una cosa y otra, Inglaterra y Croacia se midieron en un encuentro plagado de alternativas, con un fútbol que tuvo una mezcla ideal entre lo antiguo y lo nuevo. Ganó la Inglaterra de Tuchel, que pelea ante su historia. El técnico tiene en Harry Kane al principio y el final de todas las cosas.

