Algo pasa con Jordi Escobar
El que llegara en enero con el cartel de ariete titular, se ha diluido completamente a las órdenes de José Luis Oltra. El protagonismo de Jordi Escobar ha disminuido paulatinamente con el paso de las jornadas, disputando los 90 minutos en Almería, saliendo desde el banquillo en sus dos siguientes compromisos, hasta disputar los minutos finales en Gran Canaria y, en los dos últimos encuentros, no jugar ni un solo minuto. Está claro que hay algo del '7' que no convence al nuevo entrenador, que, incluso, ha sido adelantado por Sergi Enrich.
Ya no es noticia que ningún refuerzo invernal parta de inicio. En las tres últimas jornadas, luego de que Oltra haya confeccionado un once a su medida y que está plasmando mejores sensaciones, ninguno de los que aterrizaron en la última ventana de mercado ha sido titular. De hecho, en la derrota en Ipurúa tan solo uno de ellos tuvo minutos: un Álex Cantero que sigue sin aportar absolutamente nada en el ataque oscense. Seoane, Michael, Efe, Laquintana y Escobar están teniendo recientemente la misma contribución que Joaquín: ninguna.
La revolución ha sido un fracaso total. Sin embargo, lo que extraña es que Oltra no le esté dando bola a un Jordi Escobar que, sin ser un delantero que marque diferencias, tampoco ha dado motivos como para no contar para el valenciano. El técnico fue preguntado, precisamente, hace unas semanas en rueda de prensa por el poco protagonismo de los refuerzos invernales, donde se refirió, especialmente, al catalán. "Yo tengo que tomar mejores decisiones para revertir la situación y todos saben lo que pienso porque he hablado con ellos. Jordi, por ejemplo, jugó bien el primer día (ante el Almería), pero en el siguiente optamos por otro perfil y Sergi cumplió con lo que buscábamos".
De titular con Bolo, a pasar a un tercer plano con Oltra
En sus primeras participaciones, parecía que era el delantero idóneo para solucionar esa eficacia de cara a gol. Anotó dos tantos en sus primeros cuatro partidos, pero poco a poco su rendimiento cayó. Enol ya le ganó la partida con Bolo en el banquillo, pero con Oltra no solo ha perdido la batalla con el asturiano, sino que lo ha hecho con un Sergi Enrich, que parecía relegado a un segundo plano, pero el que ha pasado a un tercer plano es Escobar. Ni siquiera en Eibar, con el marcador en contra, saltó al campo a la desesperada.
Y lo cierto es que, desde la llegada del nuevo míster, el Huesca ha marcado en todos los partidos. La mejora con balón es notable, aunque no suficiente para seguir en el fútbol profesional. Más allá del gol, el principal problema radica en la falta de profundidad y de claridad con la pelota en tres cuartos. Con Jordi Martín en la izquierda, el conjunto azulgrana retiene más el balón, tiene más calma, pero a su vez reduce el colmillo, imprescindible, para generar peligro. Un colmillo mucho más pronunciado con Liberto, tal como se ha reflejó en las segundas partes ante el Deportivo y el Eibar.

