La auditoría de la SD Huesca destapa medio millón de pagos al entorno de Manolo Torres y sin existir ningún contrato

El informe forense encargado tras el cambio de propiedad del club revela que Camarero, T&G Verus y el propio Manolo Torres facturaron 534.623 euros entre 2017 y 2024. Los auditores pidieron los contratos. Nadie respondió.
El expresidente de la SD Huesca, Manolo Torres / SD Huesca.
El expresidente de la SD Huesca, Manolo Torres / SD Huesca.

Cuando los nuevos dueños de la SD Huesca, el grupo Costa y el grupo Arqa, encargaron una auditoría forense en 2024, encontraron más de lo que buscaban. Además de los motivos para demandar a Manolo Torres por 933.220 euros, el informe destapó que su entorno más cercano había cobrado medio millón de euros del club durante siete temporadas. Sin contratos y sin explicaciones. Y cuando los auditores los reclamaron, silencio.

409.000 euros y ningún papel

El nombre que más aparece es el de Pedro Javier Camarero, socio de Manolo Torres en Camarero Abogados. Entre 2018 y 2024 facturó 409.060 euros a la SD Huesca. Solo en la temporada 2020/2021 mandó una factura de 119.500 euros.

¿El problema? Los auditores de Villalba, Envid y Cía. buscaron el contrato que justificara esos pagos y no lo encontraron. Lo que sí encontraron fueron propuestas que el propio Camarero se había redactado a sí mismo fijando sus condiciones. Sin firma del club por el otro lado para autorizarlo.

Lo más llamativo es que Camarero no era un proveedor externo. Durante esos mismos años fue secretario del Consejo de Administración del Huesca, el órgano que precisamente debería haber controlado ese tipo de gastos. Cobraba del club y al mismo tiempo formaba parte del órgano que debía vigilar lo que el club pagaba.

Torres y su despacho, en el mismo informe

El propio Manolo Torres aparece con 22.240 euros facturados en 2017/2018 por un cargo difuso: "coordinación del área jurídica y letrado asesor del club". Sin contrato adherido. Una sociedad de su entorno, T&G Verus Praedium Lex, sumó otros 103.323 euros en las dos primeras temporadas. Mismo resultado: sin contrato acreditado.

En total, 534.623 euros repartidos entre tres proveedores vinculados directamente a quien dirigía el club. Y ningún papel que lo justifique. La auditoria forense pidió los contratos y nadie contestó.  El juicio dirá si esos pagos fueron ilegales o no. Pero en un club de fútbol profesional, medio millón en facturas sin contrato no es un detalle administrativo. Es exactamente el tipo de situación que Manolo Torres tendrá que explicar ante el tribunal.