La operación salida toma forma en la SD Huesca: la Copa, última bala
La SD Huesca ya ha activado la operación salida de cara al mercado invernal. El club altoaragonés prepara una revolución en enero con el objetivo de reforzar la plantilla y lograr la permanencia en Segunda División con mayor solvencia. La defensa será la línea prioritaria, pero antes será necesario aligerar una plantilla sobredimensionada y redefinir jerarquías. En ese contexto, Gustavo Albarracín y Sergio Arribas aparecen como los primeros candidatos claros a abandonar El Alcoraz. Ambos han perdido protagonismo desde la llegada de Jon Pérez Bolo y todo apunta a que regresarán a sus clubes de origen, Albarracín al Alavés y Arribas al Real Betis, una vez se abra el mercado de enero.
La situación de ambos quedó reflejada tras el triunfo en León. Mientras el vestuario celebraba junto a Bolo la victoria al ritmo de Freed from Desire,
Albarracín y Arribas permanecieron al margen, un detalle que no pasó desapercibido y que refuerza la lectura de que su etapa como azulgranas se acerca a su final. Más allá de los nombres propios, la gestión de los cambios del técnico vizcaíno dibuja un patrón evidente. Desde su llegada, varios futbolistas han sido utilizados exclusivamente en los últimos minutos de los partidos, entrando cuando el margen de maniobra era mínimo y siempre como soluciones de cierre. Jugadores como Abajas, Luna, Liberto, Manu Rico o Toni Abad han participado de forma puntual y residual, siempre desde el banquillo y sin continuidad en el once. Un uso repetido que evidencia que no forman parte del núcleo del proyecto.
Sin minutos con Bolo: la frontera del proyecto
El mensaje se vuelve todavía más contundente al analizar a los futbolistas que no han disputado ni un solo minuto en los cinco partidos dirigidos por Bolo. Martín, Juan Pérez, Arribas, Hugo Pérez, Albarracín y Willy han quedado completamente fuera de la rotación, una señal inequívoca de que no entran en los planes inmediatos del entrenador. Pocos minutos ha tenido también Manu Rico o Ro Abajas. Esta ausencia de minutos marca una línea divisoria clara dentro del vestuario y explica por qué varios de estos nombres aparecen situados en la rampa de salida. El Huesca necesita liberar fichas y margen salarial para acometer incorporaciones que lleguen para ser titulares desde el primer día.
La Copa del Rey, última oportunidad
En este escenario, el partido de Copa del Rey del próximo miércoles se presenta como una última oportunidad para varios de estos futbolistas. El torneo del KO suele abrir la puerta a las rotaciones y puede servir como escaparate final para jugadores que buscan reivindicarse o facilitar una salida en enero. Algunos afrontan ese duelo sabiendo que puede ser su última aparición como azulgranas. El Huesca ya ha tomado decisiones y el mercado invernal servirá para ejecutar una reconfiguración profunda del proyecto, con un mensaje claro desde el banquillo: quien no cuenta ahora, difícilmente lo hará en la segunda vuelta.


