David Navarro: "Te da la sensación de que quieres y no puedes"

El entrenador del Real Zaragoza se resiste a tirar la toalla, aunque es consciente de que solamente una "situación rocambolesca a favor" evitaría el descenso a Primera Federación
David Navarro durante un partido / Marcos Cebrián
David Navarro durante un partido / Marcos Cebrián

El Real Zaragoza volvió a quedarse sin respuesta en el momento más delicado del curso... y de su historia. La derrota ante el Valladolid dejó al equipo al borde del abismo y a David Navarro aferrado a una idea tan simple como incómoda: el Real Zaragoza quiso, pero no pudo. El técnico compareció con gesto serio, consciente de que el margen ya no existe y de que el fútbol apenas concede más oportunidades a un equipo atrapado en sus propias limitaciones y que tuvo la oportunidad de aferrarse a la vida durante varios meses si hubiera aprovechado los pinchazos de sus rivales.

David Navarro entendió que el partido se escapó en las áreas. Ahí resumió todos los males de un Real Zaragoza incapaz de transformar sus aproximaciones en daño real y demasiado frágil cuando el rival se acerca a su portería. “Hemos llegado muchas veces con pelota dominada a tres cuartos pero no hemos sabido sacarle partido”, explicó. El entrenador consideró que el equipo mejoró en la construcción y tuvo más presencia con balón, aunque volvió a faltarle contundencia. El remate al palo fue prácticamente el único momento en el que el Real Zaragoza rozó el gol. “Hoy había que ganar y no se ha hecho”, repitió varias veces, reduciendo cualquier análisis táctico a la crudeza del resultado.

El balón parado volvió a castigar al conjunto aragonés. David Navarro recordó que el Real Zaragoza es, junto al Eibar, el equipo que más goles ha encajado en este tipo de acciones y admitió que el problema también tiene que ver con una cuestión física. “Hay una cosa obvia, los centímetros que puedes poner en el campo”, señaló. Aun así, entendió que el remate de Latasa llegó con demasiada facilidad y que el equipo pudo defender mejor la acción: "Ha rematado Latasa bastante limpio y podíamos hacer más. Hay un tío en zona, una marca y mucha gente en el área para que remate con un metro de ventaja".

Lejos de señalar individualmente a sus jugadores, el técnico insistió en que la plantilla está comprometida. “Yo no creo que los jugadores no quieran, si no, no estaría sentado aquí”, afirmó. Para David Navarro, el problema aparece cuando el equipo entra en ese territorio peligroso en el que la voluntad no alcanza. “Te da la sensación de que quieres y no puedes”, resumió.

También evitó esconderse detrás de excusas. Aceptó que la plantilla es la que es y que con ella tendrá que pelear el Real Zaragoza hasta el final. “Seguro que hay una tecla escondida y es la que tenemos que encontrar”, dijo, todavía agarrado a la posibilidad de un giro inesperado y milagroso.

Ya no hay margen de error”, admitió. Pero enseguida dejó una última apelación al fútbol y a su capacidad para desafiar cualquier lógica. “La única manera de asegurar el descenso es darlo por hecho”. El Real Zaragoza vive pendiente de un milagro. David Navarro, al menos de puertas afuera, todavía no ha dejado de creer en él: "A ver si tenemos fortuna y acierto, y que nuestro destino sea que nos toque vivir una situación rocambolesca a favor."